Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

¡Precisa Navidad!

Por Leonardo Melo
Presbítero del Templo Central y presbítero responsable de la congregación de José María Caro

"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley," Gálatas 4:4.

Existen momentos que pueden marcar nuestras vidas en un antes y un después.

La historia ha dado evidencias de acontecimientos en los que el mundo ha sido impactado y la percepción de determinados hechos ha cambiado, para bien o para mal, el prisma con el que se les observa. Sin embargo, hay un hecho que cambió toda la historia de la humanidad en un antes y un después. Es el acontecimiento conocido como el mayor acto de amor mostrado hacia la humanidad: Dios enviando a Su Hijo al mundo para salvarlo. Este hecho, sin precedentes, dividió la historia en dos, en un antes de Cristo y después de Cristo.

En el texto bíblico seleccionado observamos tres aspectos que el apóstol Pablo plantea respecto a la venida del Señor a este mundo.

1.- "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo", (la versión Traducción Lenguaje Actual señala "Pero cuando llegó el día señalado por Dios").

Lo primero que quiero destacar es que Dios está en control de toda la historia y que Jesús vino a esta Tierra en el tiempo que Dios había planificado. Él es soberano y todo lo que ha sucedido a lo largo de la historia no ha sido indiferente a Su designio. ¡Él está en control!

No fue por accidente que Jesús vino al mundo durante la dominación romana de la Palestina, sino por el contrario, esto sucedió conforme a la plena potestad y soberanía de Dios.

"En el tiempo de Dios, cuando las condiciones exactas a escala religiosa, cultural y política requirieron el cumplimiento de ese aspecto de su plan perfecto, Jesús vino al mundo". (MacArthur, John. La Biblia de Estudio MacArthur, pág. 1.645).

Para muchos historiadores eclesiásticos, ese momento fue crucial para la historia de la humanidad, pues la propagación del cristianismo nacido y forjado en dicho tiempo, no hubiese sido posible de no haber estado Palestina bajo la dominación romana.

Consideremos lo que plantea el historiador de la Iglesia, Frederick John Foakes Jackson: "Hablando del punto de vista humano, nos es difícil imaginar que el cristianismo no hubiera podido hacer progreso en cualquier período anterior de la historia de la humanidad". (Historia de la Iglesia Cristiana, pág.1).

¿Por qué fue tan beneficiosa la dominación romana para la llegada y expansión del evangelio?

En lo político:
El Imperio Romano le dio a la cuenca del Mediterráneo una unidad nunca antes vista. Por ejemplo, otorgaba ciudadanía romana sin hacer acepción de personas o razas respecto a su lugar de nacimiento. También el mundo experimentó un anhelado tiempo de paz, permitiendo que las personas se desenvolvieran sin preocupaciones de guerras por bastante tiempo.

Roma construyó carreteras por todas partes de su Imperio (cerca de 400 vías con una extensión de 70.000 km). Tenía una extensa red de vías marítimas y terrestres. Esta extensa red de transporte unía las zonas más recónditas con Roma y facilitaba asuntos como el comercio y la correspondencia. La red de caminos (obras de piedra que no fueron superadas sino hasta la llegada del ferrocarril), facilitó en gran manera los viajes y el comercio.

Al mismo tiempo que reinaba la "Pax Romana", regía también la "Lex Romana", un magnífico sistema de leyes que protegía los derechos de los ciudadanos y aseguraba que los malhechores fuesen juzgados según leyes fijas.

En lo intelectual:
Alejandro Magno había diseminado la cultura helénica por su Imperio, siendo Roma la heredera de dicha cultura. Por lo anterior, con certeza podemos decir que la cultura prevaleciente en el tiempo de Cristo no era la romana, sino la helénica.

El idioma universal era el griego, lengua hablada en sectores tan distantes como África, España, Italia y Asia Menor. Este idioma se prestó admirablemente para formular la teología cristiana gracias a la exactitud de sus expresiones.

En lo religioso:
En un principio, la religión de Roma era el animismo. Había dioses del bosque, del campo, del firmamento, de los ríos, entre otros. Con el desarrollo del Imperio y su contacto con la civilización griega, se produjo una fusión de deidades bajo la influencia dominante del panteón griego.

La adoración a los dioses griegos había empezado a declinar en los tiempos que apareció Cristo, dando paso a una religión de Estado. Las concentraciones de títulos y honores en la persona del Emperador, dio pasó a la religión oficial llamada Culto al Emperador (instaurada por Augusto).

En el Imperio Romano había un clima religioso de apertura para escuchar nuevas ideas (herencia griega).

En lo social:
Encontramos cuatro clases sociales preponderantes a través del imperio:
>>La aristocracia: Principalmente terratenientes, que mediante su influencia acaparaban las tierras públicas y compraban a bajo precio los bienes e inmuebles de aquellos imposibilitados de negociar exteriormente.

>>La clase media: Casi inexistente. Ante la aparición y competencia laboral de los esclavos poco a poco se fueron despojando de sus bienes y propiedades.

>>Los plebeyos: Eran numerosos y de condición lastimosa. No tenían empleos. Muchos vivían peor que los esclavos, pues estos últimos tenían a lo menos asegurado el alimento y el vestir.

>>Los esclavos y criminales: Se multiplicaba rápidamente debido a su natalidad o deudas. Hacían la mayor parte del trabajo, en especial en la agricultura. En algunos casos se transforman en los empleados de confianza de sus dueños.

Estas clases sociales marcaban una tremenda desigualdad, lo que generó un ambiente preciso para que llegase un mesías a dar consuelo a los oprimidos y esperanzas a quienes no la tenían.

2.- "Nacido de mujer".

Pablo enfatiza la humanidad de Cristo. En Génesis 3:15, Cristo es la simiente de la mujer que vino para herir la serpiente en la cabeza. Era el verdadero descendiente de Abraham, según Génesis 3:16 y de David, de acuerdo a Romanos 1:3. Participó de nuestra naturaleza (Hebreos 2:14-16) para destruir al que tiene el imperio de la muerte y para librarnos del temor de la muerte.

En Filipenses 2:7 se afirma que Jesús era completamente Dios y completamente hombre. Es una verdad mayor del evangelio de la Iglesia de principios de siglo I.

Vemos a Jesús en su oficio sacerdotal que tiene una doble función, representar ante Dios al pueblo y representar al pueblo ante Dios. Jesús cumplió a la perfección esta función, lo que nos da la garantía que puede actuar como el único sumo sacerdote.

3.- "Nacido bajo la Ley de Moisés".

El apóstol Pablo da evidencia que Jesús cumplió con lo que la Ley establecía: Fue circuncidado al octavo día (Lucas 2:21), presentado en el templo (Lucas 2:22-24), asistía a la sinagoga y participaba en los estudios (Lucas 4:16) y enseñaba a los judíos que deberían guardar toda la Ley, aun los mandamientos más pequeños (Mateo 7:18-19; 23:3, 4).

Nació bajo la Ley para tomar el lugar de los nacidos bajo la ley, sujetándose a sí mismo a la misma posición de ellos. Llevó el yugo insoportable de la Ley (Hechos 15:10). Sin embargo, más que demostrar que el Señor cumplió con el rito de la Ley, debemos analizar la tesis que el apóstol Pablo plantea a los gálatas.

El argumento que utiliza es contundente al señalar que la Ley no fue dada para obtener salvación, ya que nunca existió la real posibilidad de cumplirla. Añade además que la Ley evidencia nuestra condición pecaminosa y sin esperanza. Esta condición debe provocar en cada uno de nosotros la urgente necesidad de un salvador. Aunque la Ley no tiene ninguna posibilidad de un rol salvífico, sí puede llevarnos a la comprensión que necesitamos salvación, no por sus obras, sino que por medio de un redentor, personificado en Jesús y en la fe en Él.

Es interesante analizar el argumento de Pablo, ya que se preocupa de enfrentar una problemática de la Iglesia en ese entonces: una fuerte amenaza de apostasía. El apóstol se encarga de llevar a lo más bajo al ser humano que intenta justificarse por medio de las obras de la Ley, pero no lo deja ahí en esa condición, sino que la utiliza para centrar nuevamente el papel salvífico por fe en Jesús como el único argumento sólido para alcanzar la verdadera justificación.

En conclusión:

No pudo existir un tiempo más exacto para que este mundo recibiese al Mesías. La necesidad de un pueblo oprimido por el Imperio Romano hizo despertar, una vez más, el deseo de un Salvador. El entorno cultural era el preciso para que el mensaje divino se propagara fácilmente. El idioma hizo también lo suyo, ya que el exquisito contenido del griego permitió ahondar en conceptos concretos, a diferencia del idioma hebreo.

Algo no menos importante fue la abundante ruta de caminos y de navegaciones, que permitirían una expedita difusión del mensaje de redención. Estos aspectos externos, por nombrar solo algunos, favorecieron la llegada del Mesías en un tiempo único en la historia de la humanidad, tiempo preparado de antemano por Dios.

La idea presentada por el apóstol Pablo en nuestro versículo inicial es la siguiente: la entrada en vigencia del Nuevo Pacto, realizada por medio de la muerte y resurrección de nuestro Señor, no solo fue en el momento que la historia lo requería, único por sus factores externos, sino que también vino a otorgar, porque Dios así lo tenía preparado de antemano, un pacto nuevo y eterno, proveyendo perdón, vida eterna y comunión directa con Dios por medio de la obra perfecta y suficiente de Jesús.

Hoy, al recordar nuevamente una Navidad, no pensemos solo en "un niño que nos es nacido", sino más bien en su perfecta obra de redención realizada por cada uno de nosotros.

Esta redención está al alcance de todo aquel que crea en Jesús, crea en su muerte y resurrección y tome la más profunda determinación de vida al permitir que Jesús reine en nuestros corazones.

En definitiva, es una tierna invitación de Jesús para que tu vida tenga un antes y un después.

Es por esto, y con toda propiedad, que podemos decirnos unos a otros: ¡Feliz Navidad!, ya que junto a Jesús lo tenemos todo.

NOTA: Si luego de leer este texto tiene alguna consulta, le invitamos a escribirnos al siguiente correo: redaccion.templocentral@gmail.com