Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

PASTOR LENNART SVEDMAN: TAMBIÉN DEBEMOS DAR NUESTRO TIEMPO AL SEÑOR

 

Por Hermógenes Carril Torres

Viña del Mar y Talca conocieron de su preparada palabra.
Por estos días estuvo de vuelta en la séptima región para participar de los 30 años de la iglesia de Talca, junto a su esposa, Ann-Charlotte.

A sus 57 años, Lennart Svedman vive en Suecia donde realiza otras actividades, por lo que no trabaja a tiempo completo en la iglesia.
Recuerda que antes venir a Chile fue pastor en Suecia durante 10 años. Añade que "en 1985 llegamos a Chile. Primero estuve en Viña del Mar durante tres años. Luego regresamos a Suecia por dos años y después volvimos a Chile en 1990. Desde ese año y hasta 1997 estuve como pastor en Talca".

Asimismo, integró las desaparecidas revistas "Boletín Informativo" y "Edifica" que eran editadas por nuestra iglesia, además de colaborar con el Instituto Bíblico de Viña del Mar.

- ¿Cómo ve desde Suecia el comportamiento de la Iglesia, en general en estos tiempos, tan complicados y difíciles?
- Es bastante difícil la pregunta, porque el desarrollo es tan distinto en las diferentes partes. Si vemos Europa, hay muchas iglesias que luchan por sobrevivir, que tienen tiempos difíciles, porque es complicado llegar con el evangelio a las almas. Si miramos al occidente, a la ex Unión Soviética, en estos países hay un mover del Espíritu bastante fuerte. Si miramos a otra parte, a África, Asia o América del Sur, también hay un gran mover del Espíritu, entonces la situación es bastante distinta. Pero pienso que estamos viviendo un tiempo bastante importante, cuando realmente Dios necesita a hombres santos, dedicados para llegar con el evangelio a tantos que lo necesitan. No debemos olvidar que en Europa ya podemos considerar a la gente sin conocimiento del Señor. La mayoría necesita a Dios, necesita a Cristo más que nunca, es decir, hay un campo abierto y nosotros no debemos mirar lo que es difícil o lo que parece imposible, sino ver las posibilidades de llegar a estos gentiles nuevos sin conocimiento de Cristo para presentarle el verdadero evangelio.

- ¿Cree usted que ha habido una actitud poco enérgica de la Iglesia al tratar de confundirse un poco con ciertas tendencias mundanas y eso le ha hecho perder terreno frente a la gente?
- Siempre hay una influencia de parte del mundo sobre el pueblo de Dios, y de alguna manera pienso que es correcto lo que tú dices que la gente ha sido influenciada y parece, a veces, como que no tiene la misma fe de que las cosas pueden suceder como antes. Yo creo que hay mucho de eso.

- ¿Por dónde pasa este problema, falta de enseñanza o falta de buscar el Espíritu Santo?
- Pueden ser las dos cosas, pero principalmente, yo creo que es la búsqueda del Señor: buscar el Espíritu Santo, buscar un encuentro personal y verdadero con Dios, y la entrega en santificación a Dios, eso es lo que nos hace falta para hacernos fuertes y poder resistir a estos ataques que se están presentando hoy en día, y no debemos olvidar que hay un enemigo que ataca, que quiere destruir, arruinarnos y ahí, nosotros tenemos que fortalecernos en el Señor.

- Desde ese punto de vista, ¿qué necesitamos en Sudamérica o es lo mismo para la Iglesia Universal?
- Pienso que la necesidad es la misma, o sea, un encuentro con el Señor, de poder dedicarse al Señor y tener este encuentro con el Espíritu Santo, y poder a través de la obra del Espíritu Santo en mí, dar de mi tiempo y de mis fuerzas para el evangelio. No debemos olvidar que en esta época hay muchas tentaciones para nosotros, como cristianos, como por ejemplo dedicar tiempo excesivo al trabajo, a la familia y a otras cosas olvidando de dar al Señor lo que a Él le corresponde, no solamente en cuanto al dinero, sino también en cuanto a nuestro tiempo.

En su saludo a la iglesia capitalina, donde estuvo el domingo 28 de mayo, el pastor Svedman dijo:

"Es una alegría muy grande estar aquí esta mañana y encontrarme con esta querida iglesia, una vez más. Acabamos de llegar hace un par de horas y queríamos estar en la reunión participando con ustedes. Damos gracias a Dios por la oportunidad que nos ha dado de visitar Chile, una vez más. Llevamos muy adentro de nuestros corazones el recuerdo del tiempo que trabajamos en la obra en este país. Hemos venido para visitar, en especial la iglesia de Talca, y participar de su aniversario que se va a celebrar en junio y esperamos encontrarnos con uno que otro hermano que conocemos de antes. Han pasado varios años. Nosotros regresamos a Suecia el año 97 y el Señor ha sido fiel con nosotros, nos ha bendecido y estamos muy contentos de poder servirle de una u otra manera, y tratar de llegar a las almas con el evangelio igual como ustedes lo están haciendo. Que el Señor les bendiga mucho, hermanos y nos alegramos mucho de verles".