Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

En culto especial la iglesia...

Hermógenes Carril Torres

SALUDOS

Luego el presbítero Francisco Hernández coordinó los saludos de tres de los pastores presentes, quienes entregaron palabras de saludo a la hermandad y a los nuevos consagrados.

-Exequiel Alfaro: Doy gracias a Dios por poder estar en esta reunión, por poder orar por los nuevos consiervos, donde hay varios amigos personales desde hace muchos años, y también quiero dar gracias a la iglesia, (porque) como muchos saben ha sido un tiempo de prueba en mi salud, por una operación que tuve, pero el Señor ha sido fiel. Estoy caminando ya muy recuperado y doy gracias por quienes me han llamado por teléfono, me han escrito correos, por eso le doy gracias al Señor.

También le doy gracias al Señor, porque creo firmemente que cuando Dios confirma los llamados es porque quiere hacer cosas nuevas en su iglesia. (…) Yo creo firmemente, hermanos, que cuando abunda esto extraño que se nos predicaba sobre algunas doctrinas, sobreabunda la gracia de Dios y Dios levanta a su Iglesia, así es que les animo en especial a mis nuevos consiervos a que esto no es con nuestras fuerzas, no es con nuestro poder intelectual, ni con la tecnología que tengamos, ni por poder económico, es por el Espíritu de Dios. Si el Espíritu está con nosotros, nadie nos podrá hacer frente.

Francisco Hernández. Exequiel Alfaro. Alejandro Huerta Granifo.

-Alejandro Huerta: (Quiero) poder transmitir un deseo y una Palabra del Señor para los integrantes del presbiterio. Me quisiera dirigir especialmente a ustedes con esta palabra que he recibido para compartir con ustedes que está en Colosenses 1:9 - 19.

Queridos consiervos que hemos participado esta mañana de esta bendición, créanme que ha sido una experiencia muy especial. Qué importante es no enredarnos en las formas y no quedarnos en que siempre se ha hecho así, sino en la forma en que lo hemos hecho hoy día, de uno por uno, imponiendo manos de bendición (…).

En nombre del presbiterio que me acompaña en pleno esta mañana, (…) y en nombre de la iglesia deseamos a esta parte del presbiterio y a todo el presbiterio y a la iglesia una bendición grande (…).

Queridos consiervos, un cariñoso consejo, tengan sus ojos bien abiertos y sus oídos, en forma especial, para escuchar al que necesita ser oído y el consejo que va a salir de nuestros labios será el que el Espíritu Santo va a poner en tu vida.

-Herman Pinol: Muy corto y preciso para ustedes: el apóstol Pablo le dijo a Timoteo "procura con diligencia presentarte a Dios aprobado como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que usa bien la palabra de verdad". 2ª. Timoteo 2:15. Tomen esa palabra y sean fieles porque el Señor y el príncipe de los pastores viene pronto y les tomará cuenta. Les abrazo en el Señor.

Luego fue el presbítero Francisco Naranjo que solicitó a los nueve nuevos siervos del Señor que pasaran adelante para entregar un saludo a la congregación.

-Fabián Tobar: Entre el lunes a viernes (de la semana que está pasando) me fui a Brasil y cuando iba en el avión hubo una turbulencia y casi se vino abajo y empezó a moverse. La gente comenzó a llorar, las alarmas sonaban, y fueron como 15 minutos. Y yo dije: Señor, yo no me puedo morir aquí, vengo a Brasil, porque vengo a conocer a unos chicos que se van a misiones internacionales, Paquistán y otros países, también voy a conocer la obra misionera en Brasil y el domingo es la consagración, no me puedo morir así. Porque ya había comenzado a entregarme y había comenzado a pedirle al Señor que consolara a mi familia. Dije no, aquí hay algo raro, así es que me puse a orar y estoy acá, así es que gloria a Dios, porque en su soberanía Él tiene un plan con mi vida.

Estoy muy contento de este día y lo que ha pasado y hace unos años hice una definición para mí que dice así: nací para conocer a Dios y hacerle conocido, así es que gracias por este día.

-Samuel García: Yo, también hermanos, estoy súper feliz, súper contento de esta oportunidad. Este es un llamado para servir a Dios y de hecho cuando uno se encuentra con esa palabra en la Biblia muchas veces se traduce como siervo, pero en realidad la palabra es esclavo y yo soy un esclavo de Cristo, porque sé que es el mejor amo, así es que estoy muy contento.

Agradezco a mi familia que siempre me inculcó el amor por la iglesia, siempre vi que aunque lloviera o estuvieran enfermos, lo que fuese, por el trabajo, iban siempre a la iglesia, lo que marcó mi corazón. Siempre recibí mucho amor, el amor de Cristo.

También estoy súper contento por los muchos amigos que veo acá, ya que cuando éramos pequeños hicimos un compromiso ante Dios de servirle y de verdad, me llena de emoción verlos, y ver que hemos seguido fieles al Señor.

Y por último también, agradezco a mi esposa, porque juntos vamos a servir al Señor y no solamente dos, sino que tres, porque viene con un Samuelito en su cuerpo, así es que estoy muy feliz por todos los regalos que Dios nos da.

-Felipe Melo: La verdad es que también estoy muy contento de poder estar acá con ustedes. Recordaba cómo pasa el tiempo. De muy pequeño me sentaba por allá al medio (señala un punto en las butacas) y cuando miraba arriba, en esos orificios de allá, yo pensaba que ahí vivía Jesús, porque decían que Jesús estaba en el cielo.

Querida iglesia, no hay mejor cosa que obedecer a Dios, no hay mejor honra que trabajar para Dios. Queridos hermanos, los títulos universitarios no son un fin en sí mismo, son los medios para glorificar a Dios y para extender el Reino de Dios.

Querida esposa, gracias por apoyarme y acompañarme, porque sin ti no podría hacerlo.

-Juan Carlos Astudillo: Gracias a mi Dios que un día me escogió hace ya 27 años, doy gracias por su fidelidad. Él me ha ayudado en estos años. Doy gracias por ese apoyo que me ha dado mi señora, mi esposa, mi compañera y mis tres hijos Carla, Daniel, Samuel.

Aquí estoy para servirle y lo único que le pido a mi Dios es humildad, sabiduría para poder servirle, que me llene de paz. Si un día Él me llevó a Pichidegua, que está distante a muchos kilómetros de acá, que me use, así como me ha usado estos últimos años, que me siga usando, pero que me dé siempre humildad y sabiduría para poder ser un digno anciano.

Que el Señor les bendiga, yo los amo hermanos, sé que me conocen y doy gracias a Dios por cada uno de ustedes.

-Marcelo Noches: Doy gracias al Señor, primeramente, por el privilegio que me está haciendo vivir. La verdad es que ya tengo varios lustros y el Señor ha tenido misericordia de mi vida. Doy gracias al Señor, también, por los hermanos, por mi familia, mi esposa, mis hijas, mis yernos, mis nietos.

Doy gracias a Dios también por la iglesia de San Ramón, ellos me han permitido crecer un poco, los quiero harto y a todos en general, y lo único que le pido al Señor es sabiduría y que me dé fuerzas para poder servirle lo mejor posible.

Le doy gracias a Dios por la oraciones, le doy gracias al Señor, porque me ha permitido trabajar en medio de la iglesia, le doy gracias al Señor, porque hasta aquí nos ha ayudado. Que el Señor los bendiga, hermanos.

-Roberto Fuentes: Sin duda, es un gran honor y un gran privilegio poder ser llamado al servicio a Dios, a su obra, a traer almas a Cristo. Id en pos de mí y yo os haré pescadores de hombres, dice el Señor. (…) Cada uno de nosotros somos llamados a traer personas a los pies de Cristo y, sin duda, este es un día especial para mi vida. En lo personal, agradezco a mi esposa Cristina que cuando estemos en los momentos difíciles, que van a venir, ella pueda levantar mis brazos.

También, que mis hijos sean usados por el Señor, Francisco, Matías y Belén, y dar gracias también a la iglesia en Cerro Navia y a cada uno de mis hermanos. También a Paul (Gustafsson) que por muchos años hemos estado juntos trabajando, 18 años sirviendo al Señor, sin duda, han sido muchas vivencias en todo este tiempo y creo que Dios ha estado en medio de nosotros y lo va a seguir estando hasta que Él venga (…).

Pido al Espíritu Santo que haga en cada uno de nosotros lo que él quiera que nosotros seamos, que el Espíritu Santo sea nuestra fortaleza, que el Espíritu Santo sea nuestro maestro, que nos instruya y nos capacite para esta labor.

Es de gran responsabilidad el poder cuidar a los hermanos, el poder estar dispuestos cuando nos necesiten, el poder tener una palabra del parte del Señor para ellos, que le pueda servir para su crecimiento espiritual. Hermanos, pedimos sus oraciones para nuestras vidas, para nuestro servicio al Señor.

-Héctor Cortés: Estoy agradecido de Dios por lo fiel que ha sido con mi vida, junto a mi esposa, junto a nuestras hijas.

Hoy día, sin duda, es un día especial. Comenzamos una nueva etapa con el Señor, aunque venimos caminando hace ratito con el Señor, pero es especial, es distinto.

Qué le pido a Dios, que me fortalezca, me dé sabiduría, que pueda tener como decía denantes el hermano pastor, los ojos bien abiertos, los oídos atentos a escuchar la voz de Dios.

También estoy agradecido por Paul (Gustafsson), con quien hemos trabajado hartos años, quizás menos que mi hermano acá (Roberto Fuentes). Gracias por el apoyo que he recibido de los pastores, también, por Francisco (Naranjo), con quien hemos trabajado con los hermanos de la iglesia, en Peñalolén también, en fin, Dios es fiel.

¿Y cuál es nuestra visión?, estar dispuestos para Él, estar atentos para Él y fortalecernos de su Palabra y escuchar y hacer su voluntad. Que el Señor les bendiga hermanos, y su oración, no solamente para mí, sino que para todos los hermanos que estamos acá, es importante. Esa oración es la que sostiene nuestros brazos y la que nos mantiene en pie.

-Joel Naranjo: Cuando recibí la invitación por parte del presbiterio, fue por un lado un honor ser tomado en cuenta para un Ministerio y una posición así, pero por otro lado, hubo también temor por sentir un llamado que requiere capacidades mucho más allá de las que yo tenía y de las que tengo, y ese temor aún está presente, pero si estoy acá es por la oración y el deseo de confiar de que no voy a enfrentar este desafío con mis fuerzas, mis capacidades, mi sabiduría, sino con el poder, los dones y la guía del Espíritu Santo.

Quiero aprovechar de agradecer a mis padres, a mi familia, y a mi padre en particular, porque su ejemplo y testimonio cristiano y de servicio al Señor ha sido siempre una inspiración y lo es todavía, así es que muchas gracias. Y quiero agradecer especialmente a mi novia Mónica (Torres), porque en este proceso difícil de decidir de aceptar esta invitación, su apoyo, su oración y su consejo han sido fundamentales, y si asumo este desafío no es solo, sino que lo asumimos juntos. Gracias.

-Alejandro Cuéllar Rojas: El Señor les bendiga, queridos hermanos. Para mí es un momento especial, ya que el Señor me trajo ya hace dos años de vuelta a Santiago, y para mí, en este momento doy gracias a mi esposa (Lilian Zumelzu), a mis hijos, que me han seguido, y quiero dejar con ustedes una palabra que está en Malaquías 2:7 y esto también un saludo para mis, ahora, consiervos.

"Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos".

Honro al Señor. En este momento, honro a los que fueron mis pastores cuando era niño y por sobre todo, doy gracias a Dios por esta nueva oportunidad de seguir sirviéndole ahora aquí en Santiago.

Cabe recordar, que nuestro hermano Alejandro Cuéllar Rojas es miembro de la Fuerza Aérea de Chile, FACH, y fue consagrado al Ministerio como presbítero en Puerto Montt, el 6 de marzo de 2005, donde el principal trabajo que tuvo fue con su esposa atendiendo a los niños del programa de evangelización llamado "El Arca". Luego, en enero de 2010 fue comisionado a la Antártica por 10 meses, periodo en que por razones obvias no ejerció su Ministerio en la congregación puertomontina. Más adelante, nuestro hermano fue destinado a Santiago en febrero de 2011.

REGALOS

En seguida el presbítero Francisco Naranjo dijo que "cuando veo a estos nueve consiervos que se integran al trabajo de la iglesia, los cuales no es algo nuevo, ya que ellos ya están trabajando, han estado participando en la obra del Señor y lo que hemos hecho, solamente, es reconocer el trabajo que están haciendo en el Ministerio que tienen y estamos regocijándonos, justamente, con este regalo que el Señor nos está dando como iglesia".

"Cuando los veo a ellos y escucho sus palabras, también, nosotros que ya llevamos un tiempo en el Ministerio entendemos y nos damos cuenta que el trabajo con la iglesia tiene distintas facetas: habrá momentos en que habrá regocijo, habrá gozo, habrá armonía por la victoria que el Señor comienza a dar en la iglesia, por las bendiciones que el Señor da a la iglesia, pero también habrá momentos difíciles, habrá momentos de angustia en que parece que todo se ve oscuro, pero sabemos que el Señor está con nosotros, que Él está de nuestro lado y nos lleva adelante en esos momentos", puntualizó.

También tuvo palabras para las esposas de los nuevos presbíteros, diciendo que "siete de ellos ya tienen su compañera, tienen sus esposas que les acompañan y entendemos que la labor y el apartamiento es de estos siervos y no de las hermanas, pero no podemos olvidarnos que ellas están al lado de ellos, y serán, quienes estén con ellos, la compañía que ellos van a necesitar en los momentos difíciles, en los momentos complicados de la labor en la iglesia. Ellas serán el apoyo permanente que ellos tendrán en todas las actividades que van a desarrollar y dentro de ese apoyo está aquello que es tan necesario para nosotros, esa crítica constructiva, porque todos sabemos que hacemos muchas cosas, pero cuando llegamos a la casa, todos sabemos qué pasa, ahí es donde está la ayuda idónea que el Señor nos ha dado que se encarga, muchas veces, de ponernos en nuestro lugar".

Aprovechó la oportunidad para solicitar a la congregación una oración especial por ellas, para lo cual pidió pasar a la plataforma a las esposas de los nuevos consagrados. Asimismo dijo: "Y obviamente, también orar por aquellas (hermanas) que el Señor tiene reservadas para aquellos dos varones que todavía no han contraído matrimonio".

Luego de esto, el presbiterio entregó ramos de flores a las hermanas y a los nuevos siervos del Señor les regaló una Biblia de estudio.

El culto finalizó con un refrigerio a los presentes para practicar la koinonía y también compensar las poco más de tres horas que duró la reunión.

Minutos después, todos los integrantes del presbiterio de Santiago viajaron a la parcela en Pichidegua para tener un retiro espiritual, aprovechando que el lunes 15 de octubre era feriado. Lo diferente es que los 17 presbíteros viajaron acompañados de sus respectivas familias.

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