Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Con emoción se celebraron los 80 años de la Escuela Dominical donde participaron 4 de los alumnos más antiguos

Por Hermógenes Carril Torres

Es el estamento más antiguo de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma: la Escuela Dominical.

Por eso, el domingo 25 de noviembre de 2018 se celebraron los 80 años del inicio de este trabajo infantil, ya que las clases comenzaron entre octubre y noviembre de 1938 para los niños cercanos a donde estuvo el primer local de nuestra iglesia, en calle Antofagasta 3106, en el barrio San Eugenio, en la comuna de Santiago.

Este culto especial fue coordinado por la hermana Carolina Burgos y en él hubo cuatro hermanos y hermanas que asistieron a sus primeras clases, por lo que se les entregó un recuerdo, pero también se reconoció en forma especial al primer alumno de la Escuela Dominical, el hermano Samuel Gustafsson.

Carolina Burgos.

ALUMNOS HISTÓRICOS

Las hermanas Febe Jaque y Claudia Naranjo conversaron con las tres hermanas que han asistido a la Escuela Dominical desde sus inicios, prácticamente.

La hermana Albertina Quiroz (83) relató que "fui alumna en (el local de) Gaspar de la Barrera y en El Salto, donde el hermano 'Temo' (Temístocles Jaque). Mis años en la Escuela Dominical fueron muy hermosos como profesora, porque lo más lindo es hablarles de Jesús a los niños, para que de chiquititos ellos entiendan que tenemos un Dios que nos ama y que nos cuida, y que siempre está con nosotros. Como alumna me gustaban mucho los coritos y antes se explicaba mucho con ayudas visuales y eso era muy entretenido".

La hermana Albertina Quiroz (izquierda) le relata a la hermana Febe Jaque sus comienzos en la Escuela Dominical en el local de Gaspar de la Barrera.

En la ocasión, la hermana Febe Jaque recordó que "la hermana 'Tina' fue mi profesora de Escuela Dominical cuando tenía como siete años".

Luego le correspondió a la hermana Nancy Arcos Olivares, quien dijo que "yo empecé en la Escuela Dominical antes que estuviera constituida la iglesia. Fue la primera Escuela Dominical y donde fuimos vecinos, desde niños, con los Gustafsson. Empezó la clase la hermana Miriam (Gustafsson), quien para mí, todavía es mi profesora y es la mejor profesora de Escuela Dominical que he tenido y tuve, mi querida hermana Miriam, quien ya está con el Señor".

"La Escuela Dominical ha sido muy linda para mí, porque yo también he sido profesora en distintos lugares, acá en la iglesia, y me gusta mucho compartir con los niños, enseñarles, porque yo pasé por eso. Yo tuve necesidad de saber cuál es el camino para llegar al cielo. Yo era católica, escuchaba las misas, escuchaba al cura, pero nunca me enseñaron. Entonces empecé a pedir al Señor que me mandara a alguien que me enseñara cómo llegar al cielo. El Señor oyó mi oración, porque nos cambiamos de casa y al año y medio llegan los Gustafsson a vivir al lado, de nuestra casa", agregó.

La hermana Nancy Arcos (derecha) le cuenta a la hermana Claudia Naranjo las primeras clases de la Escuela Dominical que se había iniciado al lado de su casa, en calle Antofagasta 3108, comuna de Santiago.

"Ahí estaba el hombre que me iba a enseñar y a quien yo lo quiero mucho y todavía me acuerdo de mi querido hermano Albino (Gustafsson), a quien yo le digo 'mi viejito lindo', porque para mí fue como el reemplazo de mi padre y más que eso, porque él me enseñó el camino. También estaba la hermana Fanny (de Gustafsson), y sus hijos, la hermana Miriam, Noemí y Samuel, con quienes jugábamos siempre. Éramos más niños los dos (Samuel y yo), gracias al Señor por toda esta vida, en la que ya llevo más de 80 años en mi querida iglesia", añadió.

Por su parte, la hermana Luzmira Salas, mencionó que haber sido alumna de la Escuela Dominical "ha sido lo más precioso en mi vida, porque aprendí mucho y eso es maravilloso cuando uno está en la Escuela Dominical, se aprende de distintas formas cómo amar a Jesús, que es lo más importante para nuestras vidas y por eso yo soy feliz hasta ahora. Recuerdo esos momentos maravillosos cuando por primera vez fui a la Escuela Dominical".

La hermana Luzmira Salas (derecha) le señala a la hermana Claudia Naranjo lo lindo que fue ser alumna y después, profesora.

Acerca de su momento más alegre dijo que "yo tengo muchos recuerdos lindos, cuando era niña, cuando salíamos a hacer actos y otros recuerdos más son cuando yo fui profesora de la Escuela Dominical, porque ahí uno enseña lo que aprendió, y eso es importante, porque uno lo pone por obra. Y uno puede hablar con tranquilidad y con mucha seguridad, que hay un Jesús que nos ama".

Luego, estos cuatro hermanos recibieron un galvano de acrílico y en el caso de las hermanas, también un ramo de flores. En esta oportunidad no estuvo presente la hermana Antonia Cinzano.

De izquierda a derecha: Nancy Arcos, Luzmira Salas, Albertina Quiroz y Samuel Gustafsson.

53 AÑOS DE PROFESORA

Pero también hubo un reconocimiento especial, de un ramo de flores, entregado por el pastor presidente Paul Gustafsson, a la hermana Febe Jaque, quien desde los 13 años que es profesora de Escuela Dominical, labor que ha desempañado por 53 años, en forma ininterrumpida.

Después de reaccionar a este momento que no esperaba, manifestó que "de verdad es una sorpresa, porque una nunca espera reconocimientos, sino que una trabaja por el Señor, no más. Es cierto, empecé muy niña. En el lugar donde estábamos, en El Salto, había necesidad, y yo me bauticé a los 12 años, me bautizó el hermano Samuel (Gustafsson), en La Puntilla. Pasó un tiempo y mi papá (Temístocles Jaque) me dijo: 'mira, hay necesidad, puedes empezar con los chiquititos, puedes ayudar', y yo no sentí un llamado del Señor, sino que obedecí a mi papá. Me compraron un libro y ahí estudiábamos en la semana y yo hacía lo que podía, de verdad, lo que podía, no más, pero así empecé".

La emoción de la hermana Febe Jaque.

"De repente, el llamado del Señor no es ni con voces ni con ángeles, hay situaciones, y doy gracias al Señor por todo este tiempo. En realidad, ha pasado súper rápido, será porque ya tengo mis años, pero doy gracias al Señor, hermanos, porque de verdad Él ha sido fiel, siempre fiel, como cantamos. Y el Señor da la fuerza, da todo, no somos perfectos, las embarramos muchas veces, pero el Señor sabe que lo hacemos con todo nuestro corazón y que somos humanos y que estamos expuestos a errar y tenemos de ahí que aprender", agregó.

Finalizó señalando que "el Señor les bendiga a cada uno de ustedes, hermanos, el Señor bendiga a todos estos niños que hay acá, que si Él tarda en venir, puedan de aquí salir pastores, maestros de Escuela Dominical, misioneros, de todos los ministerios que el Señor tiene. Fíjense en sus caritas y oren por ellos, porque no sabemos lo que el Señor puede hacer. Aún en el más desordenado, el Señor va a actuar".

Luego se hizo una ferviente oración por este aniversario, agradeciendo al Señor por sus bondades y pidiendo que muchos niños más puedan conocerle a través de este trabajo.

¡¡¡Felices 80 años!!!

Enseguida, los niños de la Escuela Dominical y toda la congregación, acompañados de las tres de las alumnas históricas, cantaron el "Cumpleaños Feliz", alrededor de una torta de cuchuflíes.

De inmediato, los alumnos se fueron a sus salas y se llevaron esa torta para disfrutarla, oportunamente.

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Publicado el 09 de febrero de 2019.