Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Esquinazo, empanadas y bebidas hubo en la iglesia capitalina para celebrar el cumpleaños 207 de nuestra Patria

Por Hermógenes Carril Torres

Con actividades especiales y un número interesante de hermanos y amigos extranjeros se vivió, en el Templo Matta, el aniversario patrio número 207. El culto se realizó este domingo 17 de septiembre en la mañana.

La jornada se dividió en dos segmentos. En el primero se desarrolló un culto, que fue breve, donde se alabó al Señor, se agradeció por la vida independiente de nuestro país y varios hermanos y hermanas de la congregación vistieron los trajes típicos de Chile.

Luego de una oración por las diversas peticiones presentadas, vino la predicación a cargo del presbítero Joel Naranjo, quien planteó a la congregación la siguiente pregunta: ¿tiene sentido como creyentes celebrar nuestras Fiestas Patrias?

Para desarrollar el tema usó como texto base Apocalipsis 7, versículos 9 y 10, y en seguida se preguntó: "¿Quién predica de Apocalipsis para el 18?", y se respondió: "A mí se me ocurre y vamos a ver por qué".

9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;
10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

Indicó que algunos comentaristas de las Escrituras señalan que este pasaje, escrito por San Juan, se refiere a la Iglesia. Otros dicen que este pasaje habla sólo de quienes se van a convertir durante la Gran Tribulación. Añadió que esta discusión no era importante para esta predicación, sino que el punto es que Juan vio una multitud de gente, de salvos, de personas que han puesto su fe en Jesucristo y que han sido salvas por su sacrificio en la Cruz y que están delante de Dios.

Joel Naranjo.

La pregunta obvia es cómo Juan supo que había diversidad de naciones, tribus, pueblos, lenguas, si todos estaban vestidos de la misma forma. La respuesta más sencilla es que se dio cuenta, porque lo pudo notar a simple vista, porque sus colores de piel eran diferentes y porque escuchó que los idiomas eran distintos.

El presbítero dijo que a pesar que habían llegado al cielo y estaban ante la presencia de Dios, estas personas seguían conservando sus particularidades de su identidad nacional, de su identidad cultural. Esto parece implicar que en el cielo, en la gloria, en la eternidad, vamos a conservar nuestra identidad nacional y nuestra identidad cultural, no va a ser algo que se va a perder.

"Así, los chilenos que hemos creído en Jesucristo seguiremos siendo chilenos en el cielo. Lo mismo con los peruanos, venezolanos, colombianos, chinos, rusos, holandeses y demás países", subrayó.

Sostuvo que "a partir de eso, creo que Dios valora nuestra identidad nacional y la diversidad cultural de su pueblo y si Dios lo valora, nosotros también debemos hacerlo".

"Las riquezas culturales de cada nación no se perderán, sino que al contrario, se perfeccionarán y se pondrán al servicio de toda la humanidad para la Gloria de Dios. No solamente nuestra identidad nacional va a sobrevivir en la eternidad, sino que lo mejor de la cultura de cada pueblo, de cada nación va a estar presente en la Nueva Jerusalén para Gloria de Dios. Lo mejor de la música de cada nación, lo mejor de la literatura de cada pueblo, lo mejor de la cocina de cada etnia, lo mejor del arte de cada nación estará presente", aseveró.

Añadió que Dios es creativo y nosotros también lo somos, porque fuimos hechos a semejanza de Él. Cada vez que el ser humano crea algo hay una glorificación para Dios. Sin embargo, "en nuestra condición caída muchas veces hemos tomado este don de la creatividad y los seres humanos hemos usado nuestra capacidad de crear cosas y el pecado ha torcido esta capacidad y nuestras creaciones culturales muchas veces reflejan valores que contradicen los valores del Reino de Dios. Hemos usado esta creatividad para pecar o instar al pecado para crear una cultura, cuyos principios se oponen a los del Reino de Dios".

"Y, por lo tanto, cuando celebramos nuestras Fiestas Patrias, cuando celebramos la cultura, la música, la danza, la comida, las tradiciones eso es algo que en sí mismo glorifica a Dios, aunque tal vez una canción folclórica no sea una canción de alabanza. Sin embargo, el hecho que sea parte de la cultura es algo que alguien ha creado reflejando la imagen de Dios, es algo que le da Gloria a Dios, y lo mejor de la cultura de nuestra nación va a ser preservada para la eternidad, nos dice este pasaje (Apocalipsis 21: 23 a 26)", sostuvo.

Dijo que no se sabe qué es lo que perdurará, pero "sé que es correcto valorar y celebrar la cultura de nuestra nación como lo hacemos en este día, pero no solamente celebrar nuestra cultura, sino que participar y crear cultura también. A veces pensamos que tenemos que aislarnos de la cultura no cristiana, porque cuando Cristo venga todo eso va a desaparecer, pero este pasaje nos dice que no, que lo mejor de nuestra cultura va a estar en la Nueva Jerusalén, y por lo tanto, podemos y quizás debemos participar creativamente de nuestra cultura de un modo que glorifique a Dios y que exprese los valores del Reino, de un modo que glorifique a Dios y la gente pueda ver esos valores del evangelio expresados en la manera en la cual nosotros participamos en nuestra cultura y podemos saber que si hacemos algo de excelencia eso va a permanecer para la eternidad".

EL ESQUINAZO

El segundo segmento consistió en la participación del grupo folclórico "Los Peregrinos" que revivió la parte musical de nuestra cultura, a través de un esquinazo.

Para esto, todos los presentes debieron trasladarse a la sala de los jóvenes, la que se hizo estrecha.

Esta actividad estuvo muy centrada en los hermanos y amigos venezolanos, colombianos, haitianos, peruanos y de otras nacionalidades que ya participan de nuestros cultos producto de la inmigración que está viviendo Chile.

Lo primero fue una cueca bailada por Patricio Santibáñez con la bandera chilena. Luego hubo varias canciones folclóricas cristianas y finalmente, hubo dos pie de cueca de los integrantes de este grupo folclórico con algunas personas que estaban observando.



La celebración de un nuevo cumpleaños de Chile terminó con la degustación de empanadas y bebidas.

Publicado el 18 de septiembre de 2017.