Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

En menos de una semana partieron a la presencia del Señor dos queridas hermanas de la congregación capitalina

Por Hermógenes Carril Torres

Con seis días de diferencia fallecieron dos queridas hermanas. El domingo 12 de agosto partió a la presencia del Señor la hermana Rosa Elena Bustamante Valenzuela. Tenía 75 años y su deceso se produjo debido a problemas digestivos y circulatorios.

En tanto, el viernes 17 de agosto falleció la hermana Elda Noemí Aliste Romo. A sus 79 años sufrió un infarto agudo al miocardio, a lo que se suma hipertensión y diabetes.

HERMANA ROSITA

La hermana Rosita, como muchos le decían, fue velada en el templo de la Iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Maipú, porque así lo instruyó en vida.

El domingo 12, en la tarde, se realizó un servicio fúnebre que fue dirigido por el pastor Alejandro Huerta.

Rosa Bustamante Valenzuela.

En un momento recordó que "ella es la quinta hermana de 10 hijos. Diez hijos que están inscritos en la libreta, pero antiguamente no se inscribían a todos los hijos, o sea, cuando un bebé nacía muerto o fallecía de inmediato era casi optativo si lo inscribían o no".

Agregó que "la hermana Rosita Bustamante, hasta estos últimos días trabajó operativamente en el estamento de recepción y prevención también en la recolección de las ofrendas de la iglesia en Avenida Matta, pero saben, van a coincidir conmigo los hermanos de Santiago, esto es poco decir, porque ella se movilizaba y hacía muchas cosas más".

NO FUE DIACONISA, PERO ACTUABA COMO TAL

Añadió que "a mi hermana Rosita, yo la identifico como la diaconisa que nunca fue nombrada, pero que siempre hizo la tarea y lo digo como una autocrítica, porque no fuimos más diligentes y algún día reconocimos su diaconado. Eso ya pasó, pero lo más importante es que ella hizo el servicio de diaconado y la honra y gloria sea para el Señor, porque cuando reconocemos el servicio de una hermana o un hermano también estamos honrando al Señor".

También el pastor Huerta rememoró que "había otro factor que yo lo recuerdo muy patente, que es de estos últimos 10 años, diría yo. La hermana Rosita nos dio lecciones de cómo tratar a los inmigrantes, de cómo debe ser nuestra actitud con los inmigrantes. La familia Bikaka, los africanos de El Congo, a la que tenían más cerca era a ella".

"Yo me recuerdo un día en que ella me llevó a una casa donde vivían los Bikaka y ella me llevó por si yo podía arreglar una llave que estaba goteando, porque ella no había sido capaz de arreglarla, pero lo había intentado. Había intentado arreglar esa llave. Significa que el servicio de ella no era solamente de labios, sino que sus manos las ocupaba para servir a los demás", dijo el pastor.

Los servicios fúnebres de la hermana Rosita se efectuaron en el templo de la Iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Maipú, coordinados por el pastor Alejandro Huerta.

También tuvo palabras para la hermana Rosita, su nieto Eduardo Escobar, quien agradeció la presencia de los hermanos y personas que estaban en dicho servicio.

Luego leyó en Segunda de Timoteo capítulo 1, versículos 8, 9 y 10.

8 Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,
9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
10 pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.

Su tema fue resaltar el poder del evangelio, ante lo cual aseveró: "Y que mi abuelita haya podido conocer a Dios y después me preguntaba cuando veía a mi abuelita mal, ¿qué poder de evangelio hay acá?, ¿o qué paz puede haber acá si yo también sufrí? Pero cuando ella descansó y cuando escucho a los hermanos hablar de sus servicios que ella tuvo, de cómo impactó vidas, de cómo ella permitió que Dios habitara en ella y la transformara y la llevara a hacer estas cosas me doy cuenta que ahí hay poder de Dios, que ahí está el poder del evangelio y le agradezco a Dios, porque ella se esforzó día a día con nuestra familia, con nuestro núcleo, con su hermana de inculcar esto, y porque fue paciente en ayudarnos a conocer".

Agregó que "esperó día a día que nosotros tomáramos la decisión de aceptarle como nuestro Salvador y seguirle y fue paciente, amorosa. No descansó. Siempre nos tenía una palabra. Siempre se esforzó para que conociéramos del evangelio. Y ahora quiero honrar y es el deseo de mi familia honrar a mi abuelita y agradezco a Dios por ella… y para honrarla tenemos que glorificar a Dios y no hay nada mejor para mí y que me da paz y tranquilidad que glorificar a Dios y con eso honrar la memoria de mi abuelita. Que la muerte de mi abuelita sea de victoria y ganancia para ella que está con su Padre y también sea de inspiración, de victoria y ganancia para la iglesia. Que podamos confiar nuevamente en Él y disponernos en sus manos como mi abuelita lo hizo y que podamos pelear la buena batalla y que podamos avanzar día a día y cuando llegue el momento poder descansar, porque hemos peleado la buena batalla".

Luego un coro de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera entonó varias alabanzas. Pero antes de ello, el pastor Alejandro Huerta justificó la presencia de dichos hermanos manifestando que "los padres de la hermana Rosita, ellos son aliancistas y a la hermana Rosita le gustaba escuchar la Palabra con los hermanos aliancistas, pero cuando decidió en dónde iba a servir al Señor decidió hacerlo en la Asamblea de Dios Autónoma".

Hermanos de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera entonaron varios himnos.

Sostuvo que "la explicación es que ellos vivieron varios años en Avenida Matta con Avenida Santa Rosa (cerca del Templo Matta). Luego la familia se vino a vivir a Maipú y le quedaba lejos ir a la Alianza de Cerrillos, así es que estaba más cercano el local de la Asamblea de Dios Autónoma, en calle Esperanza, y comenzaron a congregarse la hermana Rosita junto con Lorena".

El pastor Paul Gustafsson tuvo palabras finales en este servicio en que recalcó la esperanza de los hijos de Dios que parten a su presencia, avalado en la carta del apóstol Pablo en Primera de Tesalonicenses, capítulo 4 desde el versículo 13 al 18.

EL FUNERAL

El servicio final se realizó el lunes 13 de agosto y fue dirigido por el presbítero Francisco Hernández y la Palabra estuvo a cargo del presbítero Boris García.

Daniela Escobar relata que "durante el servicio, como familia, entonamos una canción de agradecimiento tanto a la iglesia como a nuestro Dios, cantando el himno 'Estoy bien con mi Dios'".

Cerca de las 16:00 horas, se partió en caravana a pie tras la carroza fúnebre al Cementerio Parroquial de Maipú.

En dicho lugar, el servició fue realizado por el pastor Paul Gustafsson, oportunidad en que se entonaron algunos coros como "Cuando allá se pase lista" y "Tu fidelidad".

Daniela agrega que "también se dio la palabra a un pastor de la familia, mi tío Jhon Esteban Bustamante (pastor en la iglesia de Los Muermos, Puerto Montt), quien expresó algunas palabras y recitó algunos versículos. Posteriormente, uno de los hermanos de mi abuelita que viajó del sur, mi tío Arturo Bustamante dio las gracias y expresó la felicidad al ver cuán amada era su hermana".

Luego se procedió a su entierro.

HERMANA ELDA

El servicio fúnebre de nuestra hermana se realizó en el Templo Matta, el sábado 18 de agosto pasadas las 20.30 horas.

Fue coordinado por el presbítero Felipe Melo y en el acompañamiento musical estuvo el presbítero Boris García.

Elda Aliste Romo.

Luego de entonar algunas alabanzas, el hermano Roberto Flores, esposo de nuestra hermana fallecida, tuvo palabras de gratitud al Señor por haberle conocido en su adolescencia y luego se refirió al momento que estaba viviendo él y su familia.

Recordó que el Señor siempre ha sido fiel y resaltó los años de matrimonio que vivió con la hermana Elda y el compromiso de servir en la obra del Señor. También agradeció la presencia de las personas que llegaron al servicio fúnebre y los llamados telefónicos y mensajes de apoyo por las redes sociales.

Roberto Flores. Déborah Muñoz.

Más adelante fue Déborah Muñoz, quien tuvo palabras para resaltar su trato con su abuela. Dijo que también era su amiga y subrayó el amor recíproco que se tenían. También añadió que le enseñó que al Señor había que darle lo mejor en todas las cosas y que a ella le gustaba cantar, "porque ella era una adoradora". Dijo que siempre entonaba la canción "Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de vida". "Me hubiese encantado cantar una vez más con ella y tomarle la mano, pero sé que un día lo vamos a hacer por la eternidad", aseveró.

En seguida, el pastor Paul Gustafsson se refirió al momento en que está una hija de Dios que es llamada a su presencia.

Paul Gustafsson.

"Recuerden que hemos abrazado la Biblia como Palabra de Dios para nuestras vidas. Creemos que es infalible, creemos que es hoy y para nosotros y ella nos enseña que solamente existe esta vida que se nos ha concedido vivir, luego enfrentarnos a Dios. La Biblia no enseña de una reencarnación, la Biblia no enseña de una segunda oportunidad, la Biblia no enseña que simplemente somos exterminados y dejamos de existir. El alma y el espíritu de nuestra hermana Elda, en este momento, están en el Paraíso. Qué esperanza, qué claridad, qué paz tenemos al saber dónde están nuestros muertos", afirmó.

"La condición de aquellos que en vida tomaron esta decisión, de creer en Jesucristo y vivir siéndole fiel. Abrazamos esta esperanza, donde nuestra hermana está durmiendo en el Señor, descansando", añadió.

El grupo musical ReDes, dirigido por el hermano Gino Clavero, cantó varios temas, incluyendo el himno favorito de la hermana Elda, ¡Cuán grande es Él!

La parte musical estuvo a cargo del grupo musical ReDes, ya que una de sus integrantes, Susana Flores, era hija de nuestra hermana Elda. Ellos interpretaron varios temas terminando su actuación con el himno preferido de la hermana Elda: ¡Cuán grande es Él!

EL FUNERAL

El domingo 19 de agosto, pasadas las 13.00 horas, se efectuó una nueva ceremonia en el Templo Matta, previa a la sepultación.

En dicha oportunidad habló su nieta Noemí Durán, quien reconoció que "con mi abuela peleábamos harto, nos enojábamos, después nos arreglábamos, pero sin lugar a dudas ellas fue una de las personas que más me ha amado en toda mi vida (…) Yo sé que ella me puso en el mejor camino, me enseñó de la mejor forma. A veces, me decía las cosas bien fuerte, bien tajante, que me llegaban a doler, pero lo hacía como una madre que educa a sus hijos. A veces me sentía sola, como a todos nos ha pasado, y me leía un versículo: 'Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá. (Salmo 27:10)' (…) Su mejor enseñanza fue que nosotros fuéramos fieles al Señor hasta la muerte, como lo fue ella".

Dos de los nietos de la hermana Elda Aliste. A la izquierda, Josué Muñoz y a la derecha, Noemí Durán.

En tanto, su nieto Josué Muñoz, destacó que a su abuela Elda le gustaba que luciera el pelo largo y los rulos, lo que provocó sonrisas en los asistentes. "A mi abuela les gustaban muchos las flores y cantar, le gustaba cantar Cuán Grande es Él y le gustaba cantar a las plantas y yo me lo he preguntado, porqué le cantaba a las plantas y creo que de una forma ella entendía el versículo que dice 'Todo lo que respira alabe a Jehová' (Salmo 150: 6)".

Agregó que "esta muerte física no es fin de todas las cosas, la Palabra dice que 'los muertos en Cristo resucitarán primero (1ª. Tesalonicenses 4: 16 b), sólo un pequeño gran paso para la verdadera vida, para la vida en abundancia, para la vida eterna con Cristo".

Osvaldo Valenzuela.

Por su parte, el presbítero Osvaldo Valenzuela resaltó que "la partida de nuestra hermana Elda, es una partida temporal, porque muy pronto estaremos junto a aquellos que fueron fieles y tendremos que ser fieles para poder reunirnos con ellos".

Luego el féretro fue trasladado el Cementerio Metropolitano, hasta donde le acompañaron un grupo de la congregación santiaguina, de hermanos de la Asamblea de Dios de Carelmapu (Décima Región) y de Lolcura, amigos y parientes.

Publicado el 19 de septiembre de 2018.