Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Con culto de Acción de Gracias la hermandad capitalina culminó año 2017

Por Hermógenes Carril Torres

Agradeciendo la fidelidad de Dios durante 2017, la iglesia capitalina despidió el año con un culto de Acción de Gracias. La dirección estuvo a cargo del presbítero Leonardo Melo, quien instó a la hermandad a reconocer todos los beneficios que el Señor entregó a los hermanos del Templo Central y de las diversas congregaciones.

Luego de dos alabanzas, el hermano Melo pidió meditar sobre la fidelidad divina para lo cual citó el libro de Lamentaciones, capítulo 3, versículos 22, 23 y 24:

22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.

Más adelante, un grupo de hermanos y hermanas entonó dos temas: Exaltad y Por el poder de tu amor, dirigidos por el hermano Hernán Cortés.

La predicación estuvo a cargo del presbítero Paul Gustafsson, quien manifestó que "en este culto de acción de gracias yo les quiero animar a que nuestra alma engrandezca a Dios. Cada uno está pensando en lo personal, tal vez está pensando en lo que es la creación, cómo Él sigue sosteniendo todo esto y como presbiterio y como iglesia también estamos pensando en que un año más Él nos ha guardado como su Iglesia".

Luego añadió: "Recuerden que mañana, primero de enero, vamos a estar de cumpleaños. ¿Saben cuántos años cumplimos como iglesia? 79 años, queridos hermanos y el próximo año entramos a tierra derecha para celebrar nuestros 80 años el 1 de enero de 2019, pero fue el 11 de marzo de 1938, cuando nuestros primeros misioneros llegan y se establecen aquí en Santiago de Chile y comienzan esta labor misionera y evangelizadora entre nosotros (...) así es que tenemos razón de dar muchas gracias a Dios, porque Él ha sido muy bueno con nosotros".

Leonardo Melo. Paul Gustafsson.

En su predicación se basó en el evangelio de Lucas capítulo 1, versículos 46 al 56:

46 Entonces María dijo:
Engrandece mi alma al Señor;
47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva;
Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;
Santo es su nombre,
50 Y su misericordia es de generación en generación
A los que le temen.
51 Hizo proezas con su brazo;
Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
52 Quitó de los tronos a los poderosos,
Y exaltó a los humildes.
53 A los hambrientos colmó de bienes,
Y a los ricos envió vacíos.
54 Socorrió a Israel su siervo,
Acordándose de la misericordia
55 De la cual habló a nuestros padres,
Para con Abraham y su descendencia para siempre.
56 Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.

En la parte final de su intervención motivó a la hermandad a hacer lo mismo que María, a que nuestra alma engrandezca al Señor. Puntualizó que "mientras conozcamos más y más a Dios, que podamos reconocerle en nuestra alma, que nuestra alma pueda engrandecer a nuestro Dios. ¿No será este verano un buen tiempo para sumergirnos en su Palabra?"

Ya cerca del término del culto se invitó a la hermandad a orar en grupos para agradecer al Señor por su provisión durante 2017 y esperar la voluntad divina para 2018 en las familias y en la iglesia.

Publicado el 11 de enero de 2018.