Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Jonathan Madariaga: "Jesucristo no hizo acepción de personas, Él se fijó en mí siendo un pecador, y me rescató del infierno"

>> En 2005 era integrante de una banda secular de rock, con todo lo que ello implica, pero conoció al Señor las Misiones Juveniles de Iquique.
>> Ahora integra el presbiterio de la Iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Arica y muchas veces aprovecha para evangelizar los tatuajes que se hizo durante su pasada vida.
>> Sobre el particular manifiesta que "yo preferiría no tener marcas en la piel, pero tuve malas decisiones en mi vida antigua".

Por Hermógenes Carril Torres

Vestido casi formalmente no se aprecia una gran diferencia en su cuerpo, sólo algunos dibujos que desbordan el cuello de su camisa, pero con polera y pantalones cortos se puede apreciar la gran cantidad de tatuajes que tiene.

Él es Jonathan Alfredo Madariaga Muñoz (35), casado con Alejandra Echeverría Rodríguez y padre de Alejandro (22), Camilo (13), Elizabeth (9) y Jonatán Juan Ezequiel (4). Sobre los tres nombres de su último hijo aclara que "el primero es por mí, el segundo y tercero son por mis pastores mentores, así es que el cabro chico está repotenciado(ríe)".

A la izquierda, Jonathan Madariaga muestra algunos de los tatuajes que se hizo antes de conocer al Señor. A la derecha, a punto de predicar en el Templo Matta, el pasado domingo 15 de julio.

Respecto de su mujer señala: "Sin la ayuda de mi esposa, en todo aspecto, no podría estar donde estoy, trabajando a tiempo completo para la obra del Señor. Por eso oro por ella para que renueve siempre sus fuerzas en el trabajo de la docencia y sea una idónea para mí".

En 2005 formaba parte de una banda rockera secular y en octubre de 2016 fue apartado anciano en la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Arica para formar parte del presbiterio de dicha congregación.

Al recordar cómo conoció a Dios, expresa que "creo que el Señor sí que sabe (y por supuesto que así es) cómo hacer que tu corazón se enamore de Él y sabe muy bien cómo llamar tu atención".

"Es así como en 2005, en un lugar popular de mi ciudad natal, Iquique, se organizaba una Convención de tatuajes y exposiciones de cuerpos modificados. Yo estaba ahí también, era participante y apoyaba en la electrificación del stand de trabajos para los tatuadores, cuando veo que se arma una banda musical con su equipamiento, todos estaban convencidos que tenía que ver con la misma Convención, pero no era así. El tema de cómo logró esa banda llegar ahí es otro milagro que se tiene que contar con mucho detalle. Cuando la banda comenzó a tocar, no era distinto a lo que me gusta escuchar, la diferencia estaba en lo que cantaban. Estoy claro que en la misma música y hablo del rock estilo metal no se logra muchas veces entender la letra, pero este no era el caso, porque sí se entendían algunas frases", prosigue.

Añade que "cuando terminaron hicieron un llamado muy especial y alguien se me acercó para hablar sobre Jesús. Son cosas del Señor solamente que yo abro mi corazón para compartir que mi vida se estaba muriendo muy rápidamente. Fue entonces que el actual pastor de la congregación de Julio Dávila, en Santiago, Samuel García, ora por mí, sin que yo dejara lo que tenía en mis manos, (pero eso marcó mi vida). La Biblia dice 'ven tal como estás'. Si el joven músico me hubiera dicho que para orar a Jesús tenía que botar la botella y el cigarro, no hubiera aceptado quizás por rebeldía. Luego tomó mis datos de contacto. En seguida, un equipo de hermanos se encargó de visitarme e invitarme a sus reuniones. Junto a mí, aceptó mi esposa y mi hijo mayor que en ese tiempo tenía 9 años. Juntos comenzamos a ir a las primeras reuniones".

Jonathan y su esposa Alejandra Echeverría.

EL MOTIVADOR TRABAJO EVANGELÍSTICO

-Luego de aceptar al Señor como tu salvador personal en Misiones 2005, en Iquique, trabajaste en esta actividad de Misiones en otros lugares, como Parral en 2007. ¿Cómo fue esa experiencia?
-Al poco tiempo de conocer al Señor me invitaron a Misiones en Parral. Fue lo más motivador que me pudo haber pasado, experimentar que muchos jóvenes tienen la misma misión de compartir su experiencia con Cristo era impresionante. Fui muy usado por el Señor, hablé con muchas personas en el lugar, también me dieron la oportunidad de contar mi testimonio en la Iglesia de San Carlos. Eso me llenó mucho de fuerzas y pude entender que ese era mi trabajo en adelante. Tenía en ese momento tanta gratitud y la mantengo hasta hoy, de haber sido rescatado por el poderoso Dios, que me da gusto compartir mi experiencia y mi encuentro con Él, que me rescató de la muerte. Con mucha alegría recuerdo esas primeras Misiones.

-¿Cómo ha sido tu caminar en la Iglesia, tanto en Iquique como en Arica?
-Ha sido un caminar de mucho aprendizaje con victorias y derrotas, pero como he sido bien enseñado e instruido en la Palabra y doctrina de nuestra Iglesia, sigo adelante confiando en Jesús. Salí de Iquique junto a mi familia con muchas expectativas y el Señor se ha encargado de superarlas al máximo. Arica ha sido una verdadera escuela para mí y mi esposa, tomando muchas fuerzas y fe, aportando en la Iglesia, espero siempre ser una ayuda para el pastor que preside en la ciudad y seguir creciendo en Dios, sabiendo que Él nos dirige todo el tiempo.

LOS TATUAJES

-Tú has mencionado en varias oportunidades los muchos tatuajes que te hiciste antes de conocer al Señor, ¿cómo manejas este tema frente a cristianos que no tuvieron estas experiencias?
-El tema no es tan complejo, la Biblia menciona el nuevo nacimiento, entonces la nueva persona en Cristo deja de hacer o no hace lo que el mundo le ofrece. En el tema puntual, personalmente, no volví a tener sesiones de tatuajes después de entender que ya era una nueva criatura en Cristo.

Sé que muchos se basan en lo que no dice la Biblia para justificar sus acciones. Creo que Dios no anda molestándote con lo que no debes hacer, yo veo un evangelio de paz y sin cadenas. Entonces, sí debemos hacer lo que Dios sí nos pide, y eso tiene que ver con cuidar el templo del Espíritu, súper fácil (ríe).

Yo preferiría no tener marcas en la piel, pero tuve malas decisiones en mi vida antigua. Si eso me sirve ahora para llegar a otras personas que otro no llega con el evangelio, es otra cosa, no pienso que Dios estaba validando mi decisión en el momento que me marcaba y torturaba mi cuerpo.

Un cristiano que no tuvo esta experiencia y desea someterse a una simple sesión de tatuarse la piel, será entonces una situación compleja cuando se arrepienta y desee no tenerlos más. Las modas pasan, Cristo trasciende en los tiempos y no es aburrido.

El 10 de octubre de 2016, Jonathan Madariaga fue apartado anciano de la Iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Arica. Estuvieron presentes el pastor ariqueño, Exequiel Alfaro, y los presbíteros de Iquique, Juan Codoceo y Daniel Alvarado. A través de una videoconferencia estuvo el hermano de Santiago, Samuel Gustafsson.

-¿Cómo manejas este tema de los tatuajes ahora que eres uno de los ancianos o presbíteros de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Arica?
-Está de más decir que me considero una persona totalmente normal. Es más, si alguien me pregunta algo de mis tatuajes recién me acuerdo que los tengo. Creo firmemente que Dios hace un trabajo intenso, sana completamente nuestro interior. Es por eso que se me olvida que estoy marcado.

Las personas que me conocieron así, glorifican a Dios por el cambio de vida, los nuevos que llegan a algunos les impacta, para otros es totalmente normal, es más, creen que soy un pastor joven muy actualizado (ríe). Después van conociendo la verdad en las Escrituras y se dan cuenta que es parte de una vieja naturaleza. En su totalidad me aceptan como soy y soy querido por ellos.

DIOS USA LA EXPERIENCIA

-Explícanos cómo ha servido tu experiencia en tu trabajo de dar a conocer a Jesús como el Salvador del mundo.
-Uno debe de encontrar el momento para que el Señor lo use, y a veces pasa mucho tiempo y no está claro. Me refiero en el área donde el Señor lo necesita poner, no a nuestros sueños o lo que yo quiero hacer.

Muchas veces consulté al Señor cuál era mi trabajo específico en la Tierra y me respondía el silencio y la espera. Una vez se me ocurrió publicar un anuncio que decía "se necesitan personas para formar una banda de rock" y recibí en total siete respuestas sólidas de interesados. Los cité a un lugar del templo muy neutral (sala de ensayo en el segundo piso, apartado del área de reuniones).

Y comencé a trabajar con esos jóvenes y ensayar con ellos, algunos se iban dando cuenta que yo era cristiano y mi interés claramente era atráelos a Dios, así que algunos desistieron del grupo.

Así realice el segundo llamado y el tercero hasta concretar una banda musical donde dos ya están en los caminos del Señor. El trabajo es un tanto lento, pero me di cuenta que es lo que sé hacer bien, realizar conciertos con bandas, promocionar giras, armar grupos musicales y relacionarme con gente parecida a mí en apariencia y les hablo de Jesús y el rescate que hizo en mi vida. Es tremendo cómo puede llegar el Señor a lugares extremos si solo entendemos cuál es nuestro llamado específico, porque todo cristiano ha sido llamado a servir a Dios.

Jonathan Madariaga y su esposa fueron acompañados por los padres de él y su hermano menor el día de su apartamiento.
De izquierda a derecha, la familia completa: Alejandro, Alejandra, Elizabeth, Camilo, Jonatán hijo y Jonathan papá.

JESÚS A TIEMPO

-¿Qué ha pasado con tus amigos de hace 13 años, con aquella banda de rock en la cual participabas cuando conociste al Señor?
-Algunos de ellos siguen con sus proyectos de música, principalmente el vocalista a quien le hablo frecuentemente. Él construyó con otros integrantes nuestra banda de antaño llamada "Lawrencio" y viaja como líder de la banda tocando en el país. Ellos saben bien qué es lo que hago ahora, a qué me dedico y a quién sirvo.

Debo mencionar que cuando estuve preparado espiritualmente y cito 1ª. Corintios 10:12, "así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga", recién pude volver a contactarme con examigos y personas de la banda. Antes, por recomendación de mis pastores, no era prudente. Claramente, la idea, ahora, y desde hace un tiempo es hablarles de Jesús y decirles cómo el diablo los ha engañado todo este tiempo, algunos siguen drogándose al máximo, otro está en un centro de rehabilitación y con tristeza lo digo ninguno pudo seguir con sus parejas y esposas.

Solo yo, porque Jesús llegó justo a tiempo y le acepté, mantengo mi matrimonio intacto y con el Señor al medio de todo. Saben que yo cité a una reunión de banda y presenté mi renuncia, porque había conocido a alguien que me prometió una vida de verdad, sin drogas ni vicios ni oscuridad. Les prediqué en ese momento pero no hubo una buena recepción, solo aplauso y burlas. Concluyo que ellos también tuvieron la oportunidad, pero no aceptaron.

-Algún comentario al término de esta entrevista.
-Soy un convencido que Dios no cambia, pero los tiempos sí, me refiero a que debemos de mostrar a Dios en este tiempo de la manera correcta sin dejar de orar ni ayunar, solo entender el tiempo, la cultura en la que estamos viviendo y pensar que cada día que pasa los tiempos de ponen más extremos.

El afiche que usa Jonathan para las campañas evangelísticas.

Si somos encendidos por el Espíritu Santo de manera personal y lográramos contagiar a otro hermano (joven - adolescente - adulto) con el fuego del Espíritu de Dios, entonces llegaríamos a tener un avivamiento masivo en nuestra sociedad.

Dejemos de estar tan cómodos en nuestras iglesias, volvamos a tener Misiones Juveniles, volvamos a encender nuestra nación, invito a ser un influyente de Jesús. Afuera están a los que Dios necesita alcanzar, no importa de la tribu urbana que sea o de la clase social que esté.

Jesucristo no hizo acepción de personas, Él se fijó en mí siendo un pecador, y me rescató del infierno.

Publicado el 19 de septiembre de 2018.