Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Congregación de "José María Caro" dedicó templo propio luego de 35 años en la comuna de Lo Espejo

Por Hermógenes Carril Torres

Luego de 35 años, la congregación de José María Caro por fin tiene templo propio. La gran noticia para estos hermanos se produjo el pasado domingo 10 de marzo, cuando en una ceremonia muy especial fue inaugurada esta casa de oración en calle Pío XII 8007, en la comuna de Lo Espejo.

La cristalización de este anhelo se produjo luego que el dueño del terreno y la casa, el hermano Osvaldo Riquelme Sepúlveda, vendió dicho lugar a un grupo de hermanos, quienes a su vez la donaron a la iglesia, la cual se ha involucrado en las labores de construcción y remodelación de la casa habitación.

Momentos previos a la inauguración, los hermanos de José María Caro y algunos invitados elevan una oración a Dios, agradeciendo esta bendición. En la foto superior, en primer plano, está el pastor presidente de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Santiago, Paul Gustafsson y más atrás, está el pastor responsable de la congregación espejina, Leonardo Melo.

El pastor responsable de esta congregación, Leonardo Melo, cumple en este mes de abril dos años pastoreando a estos hermanos, y reseña sobre el camino para llegar a este punto, manifestando que "sin lugar a dudas ha sido un largo recorrido, el que ha dejado una siembra preciosa que el Señor se ha encargado de hacer crecer. Dios es bueno todo el tiempo y estamos agradecidos por haber permitido que la iglesia en José María Caro tuviese sus inicios en el pasaje 21 Sur, de la comuna de Lo Espejo, lugar que se arrendó por más de 35 años".

Agrega que "fueron años de un abnegado servicio de hermanos que ahora disfrutan de la eternidad junto al Señor. Un trabajo que no ha sido en vano y hoy nos permite ver la oración de muchos años respondida: un templo propio para la iglesia en José María Caro".

-¿Cuáles son las nuevas características del nuevo lugar respecto del anterior templo?
-El nuevo lugar es una casa esquina, con un amplio salón y dos salas para el trabajo con los niños de la Escuela Dominical. Esto nos permite poder proyectar un nuevo trabajo, especialmente en la evangelización, lo que hasta ahora no había podido realizarse por la reducción del espacio y, porque en la antigua ubicación colindábamos con cuatro inmensos templos evangélicos. En el actual lugar no hay iglesias cercanas, lo que nos permite poder proyectar un lindo trabajo con los vecinos.

En el corte de cinta destaca la hermana María Guerrero, pionera en abrir esta obra junto a su familia, y quien es la tercera de izquierda a derecha.

-¿Cuántas personas espera congregar ahora?
-Esperamos poder crecer y quedarnos falto de espacio muy luego. Creemos que el Señor es quien añade a la iglesia cada día los que han de ser salvos. Nuestra labor es trabajar, predicar la Palabra y servir de corazón al Señor.

Lo bueno que el nuevo templo permite reunir a un total de 50 personas cómodamente, cifra que triplica en capacidad al templo anterior.

Tenemos proyecciones de seguir creciendo, ya que el lugar permite ampliarnos y aumentar la capacidad de asistentes, pero por ahora trabajaremos en consolidar un trabajo y esforzarnos para que nuestros vecinos conozcan al Señor.

-¿Cuánto costó esta construcción y remodelación?
-La iglesia en José María Caro ha invertido una suma importante de dinero para poder remodelar completamente la antigua casa habitación. Hemos recibido donaciones de hermanos, las que han permitido absorber una parte importante esta inversión, pero también debemos continuar ofrendando y diezmando para poder cumplir algunos compromisos asumidos en todo este proceso.

El hermano Eduardo Aguayo coordinó el Culto de Dedicación.

-¿Hay temas por resolver como mobiliario, amplificación u otros que quedaron superados por el crecimiento de espacio? ¿Cómo lo resolverán?
-No pudimos renovar las sillas y adquirir el mobiliario que requiere la Escuela d Dominical. El costo de la inversión por la remodelación no nos dio margen para poder cumplir con estas necesidades en este tiempo, pero confiamos que en el corto plazo dispondremos de estos insumos tan necesarios para la marcha de la obra del Señor. Para ello, pensamos trabajar y reunir fondos semana tras semana con esfuerzos específicos de los hermanos, ofrendas especiales y campañas destinadas a metas específicas.

-¿Cuántos miembros tiene la congregación y cuántos de ellos son históricos y cuántos jóvenes? ¿Cómo ha sido el crecimiento en el último tiempo?
-La congregación de José María Caro posee en la actualidad un total de 15 hermanos. Destaco a la hermana María Guerrero, quien fue la pionera en abrir esta obra local, junto a su familia. Para ella ha sido un sueño ver cumplida la oración de tantos años en un templo propio para la congregación.

Debo destacar, además, el fiel compromiso de cinco jóvenes, quienes llevan una responsabilidad importante en la Escuela Dominical y, por ende, en la extensión del Reino del Señor. Ellos son Natalia Ramírez, Giancarlo Daziano, Simón Silva, Sarai González y Daniel Salazar, quienes han trabajado desde antes que yo asumiera.

Además, debo señalar que este año el Señor permitió que nuevos hermanos se incorporaran al servicio de la Escuela Dominical, una oración que como iglesia tuvimos durante todo el año 2018.

El crecimiento en este último tiempo no ha podido dar evidencias concretas, básicamente por lo reducido del espacio en el que nos congregábamos, un pequeño salón de 9 metros cuadrados, aproximadamente.

Sin embargo, estamos seguros que con este nuevo templo el Señor nos regala también un tiempo nuevo, en el cual se activan sueños y anhelos de crecimiento para que Su nombre sea glorificado en todo momento.

-¿Qué proyectos tiene?
-Mis proyectos para los próximos meses son los siguientes:
>> Fortalecer el trabajo de la obra infantil.
>> Tener más reuniones en la semana.
>> Comenzar a trabajar con jóvenes y adolescentes.
>> Experimentar un crecimiento saludable de la iglesia.
>> Recibir nuevo obreros que se incorporen a la mies del Señor.
>> Ser una iglesia que evidencie al Señor en todo momento.

CULTO DE DEDICACIÓN

La inauguración se inició con una oración en las afueras del templo hecha por el pastor presidente Paul Gustafsson. Luego varios hermanos cortaron la cinta tricolor, entre ellos María Guerrero y Daniel Salazar. Enseguida, los asistentes entraron a las nuevas dependencias del tempo para dar inicio al Culto de Dedicación, el que fue coordinado por el hermano Eduardo Aguayo.

Durante la reunión, participaron diversos hermanos que saludaron a la congregación local y algunos entregaron regalos para el templo. Entre ellos estuvieron los pastores Marcelo Noches, de San Ramón; Osvaldo Valenzuela, de El Bosque; Juan Carlos Astudillo, de Rancagua y Pichidegua; Francisco Naranjo y Felipe Melo, ambos pastores del Templo Central.

También estuvieron el hermano Osvaldo Riquelme Sepúlveda, el antiguo dueño de la propiedad, quien es hermano en la fe y compartió la alegría de lo que este momento significó. Además, se hizo presente la hermana Virginia Veloso, viuda del pastor Patricio Rodríguez, quien también pastoreó a la congregación en José María Caro. La predicación estuvo a cargo de Leonardo Melo y ya cerca del término del culto se entregó un recuerdo de la dedicación a cada asistente y se finalizó con un tiempo de comunión entre los asistentes.

Juan Carlos Astudillo. Virginia Veloso.
El hermano Cristóbal Collao recuerda el tiempo en que fue colaborador encargado de la congregación espejina.
Daniel Salazar. Osvaldo Riquelme Sepúlveda.

LAS REUNIONES

De esta forma, en el nuevo templo se realizan cada semana las siguientes actividades:

-Lunes 16:00 horas: reunión de hermanas.
-Domingo 15:30 horas: obra infantil.
-Domingo 18:00 horas: culto general.

PARA NO OLVIDAR

El siguiente relato histórico está basado en un documento elaborado por la familia Orellana Guerrero que dice que a comienzos de 1984 existía la inquietud de tener un local, una iglesia, en la zona de Santiago Sur, específicamente en la Población José María Caro, pues había un número de hermanos y hermanas que vivían en dicha población. Este deseo también es compartido por el presbiterio del Templo Central de Avenida Matta, donde está la iglesia Asamblea de Dios Autónoma, pastoreada, en ese tiempo por el hermano Samuel Gustafsson.

De esta forma, el 25 de septiembre de 1984, se realiza la consagración de un templo para la congregación de José María Caro, siendo su primer pastor el hermano José Abarca Abarca, el querido y amado "Hermano Lolo"), siendo apoyado por el hermano Victoriano Quiroz, ambos a la actualidad ya en la presencia de nuestro Señor. Cinco años estuvieron en esa labor.

La reseña histórica agrega que "desde el año 1990, comienza un periodo especial para nuestra congregación, donde se recuerdan a la familia Tur Galáz; a la familia Muñoz Godoy; a la familia Orellana Guerrero; a las hermanas Clarisa Barra, Hortensia Villena, María Flores y al hermano Gregorio Araneda, todos ya en la presencia del Señor".

De izquierda a derecha: Paul Gustafsson, Rubén Jeréz, Leonardo Melo y Felipe Melo Noches.
De izquierda a derecha: Natalia Ramírez, Jaime González, Felipe Melo Muñoz (los más grandes), los demás son niños que participan en la Escuela Dominical.
La hermana Susana Orellana muestra algunos de los regalos recibidos durante la inauguración del templo.
De izquierda a derecha: María Guerrero, Ana María Marín, Adriana Bustos y Cristina Plaza.
De izquierda a derecha: Graciela Gallardo y Aurora Montoya.
De izquierda a derecha: Marcelo Noches, Miguel Jiménez y Eduardo Aguayo.

Llegó el momento en que "nuestra congregación ya no contó con un pastor, y comenzaron algunos colaboradores del Templo Central a apoyar la obra tales como Servando García y Cardenio Cárdenas".

"Luego de un periodo sin pastores y sin colaboradores, llega como colaborador encargado, nuestro amado hermano Cristóbal Collao, siervo que marcó a nuestra iglesia de José María Caro , pues sintió de parte de nuestro Señor, realizar reuniones en cada casa de nuestros hermanos, de manera de evangelizar a nuestros familiares. Además, comienza un gran adelanto para nuestro templo ubicado en calle 21 Sur, pues se hace el cambio de las sillas en que hoy están sentados, pues antes eran bancas".

El hermano Osvaldo Valenzuela pastoreó a la congregación entre 2005 y 2006. "Luego de este periodo, llega a pastorear nuestro amado hermano Patricio Rodríguez y su esposa Virginia Veloso. Fue un gran periodo en que nos instruyó en la escritura y nos apoyó con su gran sabiduría. Luego, en 2017 fue reemplazado por el hermano Ricardo Salgado, para llegar a la actualidad con pastor Leonardo Melo y su señora, Paola Noches".

En la parte final, la reseña histórica de la familia Orellana Guerrero dice que ahora "se inicia un periodo nuevo y de grandes desafíos, pues nuestro Señor nos cumple la promesa de tener templo nuevo y propio, después de 35 años de obra , ya que hoy 10 de marzo de 2019, podemos agradecer a nuestro Señor, EBE NEZER. Estamos consagrando este nuevo templo para la obra de nuestro Señor, en Calle Pío XII, N° 8007, Población José María Caro, comuna de Lo Espejo".

De izquierda a derecha, arriba: Alicia Orellana, Cristina Plaza y Adriana Bustos. Abajo: María Guerrero, Patricio Rodríguez Veloso, Virginia Veloso y Sara Rodríguez Veloso.
De izquierda a derecha: Carolina Barría, Sarai González, Elisa Castillo y Sandra Barría.
De izquierda a derecha: Luz Marisa Cortés y Febe Jaque.
Conversan, de izquierda a derecha, el pastor responsable de El Bosque y el pastor presidente, Paul Gustafsson.

De izquierda a derecha, adelante, Yury Fuentes y Leonardo Melo. Detrás, Francisco Naranjo, Eduardo Aguayo y Héctor Maldonado.

Publicado el 09 de abril de 2019.