Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

En el Cementerio Metropolitano fueron sepultados los restos del hermano Nelso Clavero

Por Hermógenes Carril Torres

En el Cementerio Metropolitano de Santiago, a las 13:30 horas, fueron sepultados el pasado domingo 16 de julio los restos mortales de nuestro hermano Nelso Rubén Clavero Martínez.

Hermano Nelso Clavero.

Su partida se registró a los 83 años, en la mañana del viernes 14 de julio, en el Hospital Barros Luco Trudeau, donde estaba internado desde el 28 de mayo, día en que tuvo una grave crisis debido a la neumonía que le estaba aquejando.

De acuerdo a los certificados de nacimiento y de defunción, su nombre era Nelso, pero muchos lo conocieron como Nélson.

Haciendo lo que siempre le gustó: Cantar. Aquí con sus hijas Mercedes (izquierda) y Doris (derecha).

Desde niño conoció al Señor, ya que según recuerda su hijo Gino, una de sus abuelas era metodista episcopal en San Antonio. Su trabajo como colaborador en la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Santiago siempre estuvo ligado al Anexo de La Victoria.

El 28 de diciembre de 1957 contrajo matrimonio con la hermana Iris Lara, unión de la cual nacieron Mercedes, Doris, Nélson y Gino.

En septiembre de 2012 recibió un reconocimiento por más de 50 años casado con la hermana Iris Lara. La entrega del certificado lo hizo el pastor Ricardo Salgado.

SERVICIOS FÚNEBRES

El primer servicio fúnebre se realizó en el Templo Matta el viernes 14 de julio a las 20:30 horas, el cual fue coordinado por el presbítero Francisco Hernández.

En él se dirigió a los presentes su hijo Nélson, quien agradeció la fortaleza que Dios les estaba dando ante la partida de su padre. También dio las gracias a nombre de la familia por la presencia de los hermanos que llegaron, manifestando que si hubiesen sido los funerales de otra persona él estaría cantando, que era una de sus actividades favoritas.

También habló el presbítero Osvaldo Valenzuela, quien reconoció la ayuda que recibió del hermano Nelso cuando estuvo participando en la congregación de La Victoria. Asimismo, dio fe de su preocupación no sólo por su familia directa, sino también por los demás tanto en lo cotidiano como a través de la oración. Además, entregó unas palabras el presbítero responsable de La Victoria, adonde asistía desde hace muchos años, Héctor Cortés.

Francisco Hernández. Nélson Clavero Lara.
Osvaldo Valenzuela. Héctor Cortés.

La Palabra estuvo a cargo del pastor Ricardo Salgado, quien centró su meditación en 1ª. Tesalonicenses, capítulo 4, versículos 13 al 18:

4:13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
4:14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
4:18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

Puntualizó que para el Señor, quienes mueren como hijos de Dios, en realidad, duermen. También comparó esta expresión con lo que dice la Biblia respecto de Lázaro, en el evangelio de San Juan capítulo 11 y versículo 11 y siguientes:

11:11 Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.
11:12 Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.
11:13 Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.
11:14 Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto;
11:15 y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.

Pastor Ricardo Salgado.

El pastor Salgado recalcó en que debemos estar firmes en el Señor, porque esta es la esperanza del verdadero cristiano: resucitar un día no muy lejano llamado por el mismo Señor Jesús.

El sábado hubo un servicio en la tarde, donde parte del Grupo Redes, dirigido por el otro hijo del hermano Nelso, Gino Clavero, interpretó varios temas, entre ellos un himno favorito del hermano Gino, Somos del Señor.

DOMINGO EN EL CEMENTERIO

El domingo, en el Cementerio Metropolitano, hubo un breve servicio de 20 minutos, dirigido por el presbítero Francisco Hernández. También se hizo presente el pastor de la Asamblea de Dios Autónoma de Maipú, Alejandro Huerta Granifo, y su esposa, Ada Romero Rojas.

El presbítero Francisco Hernández dirigió el servicio en el Cementerio.
El pastor Alejandro Huerta y su esposa Ada Romero se hicieron presentes en el servicio del cementerio.
El hijo menor, Gino, habló a nombre de la familia.

Su hijo Gino expresó algunas palabras a los presentes, a quienes agradeció en nombre de la familia Clavero Lara. Asimismo, recordó las palabras del Salmo 23, en especial el versículo 4:

"Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Dijo que cuando supo de la muerte de su padre estaba en Concepción y después de hablar con sus hermanos recordó que "lloré amargamente, lloré amargamente, la tristeza me invadió. Estaba Cristina (su esposa) y lloramos juntos. En esos momentos, al elevar mis manos, sentí que Dios estaba conmigo y no sólo eso, sino que como añade ese mismo versículo en una bonita analogía del pastor 'Tu vara y tu cayado me infundirán aliento'".

Añadió que "la vara la usaba el pastor para espantar animales, y yo sentí como espantaba cualquier tristeza, agonía y Él daba conformidad. En momentos penosos, infaustos, terribles, pero ahí estaba nuestro pastor. Ahí estaba nuestro pastor que en esos valles de sombra y de muerte. Él está con nosotros, y esa vara y ese cayado nos dan aliento y por eso, puedo estar aquí. Hoy en la mañana me pasó lo mismo: llorar y llorar, pero ahí estaba Dios, ahí estaba el Eterno, ayudándonos y espantando cualquier tristeza. Aquí está el pastor con su vara y cayado, espantando cualquier terrible pena, porque sabemos, como hemos escuchado, hay una esperanza y de eso uno se nutre".

Terminó diciendo que "al papá, varias veces, cuando me despedía de él, repetía lo que hacen mis hijos. Cuando me voy me dicen chao, papito lindo y ahora digo: chao, papito lindo, nos vemos luego…"

El servicio finalizó con los presentes cantando Jehová es mi pastor.

Publicado el 15 de agosto de 2017.