Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Con una cena, los profesores de la Escuela Dominical celebraron los 80 años de este estamento y terminaron actividades de 2018

Por Hermógenes Carril Torres

Fue una cena agradable, donde estuvieron muy presentes los 80 años que ha cumplido la Escuela Dominical en la nuestra iglesia. De esta manera, los profesores de este estamento también culminaron sus actividades correspondientes a 2018. Como se ha señalado, este estamento de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma nació entre octubre y noviembre de 1938.

El encuentro se realizó el viernes 23 de noviembre en dependencias del Templo Matta y participaron todas las congregaciones, a excepción de la de La Victoria, ya que coincidió la fecha con un retiro programado previamente.

En el inicio hubo un cóctel para los asistentes y ya sentados a la mesa, el presbítero Boris García dirigió una palabras a los profesores, recalcando que "nuestra denominación comenzó con una obra infantil, así es que está en nuestro ADN comenzar con trabajo infantil cuando hemos empezado con algunos Anexos. En nuestra historia con congregaciones, no es casualidad que en varias de ellas ha sido la obra infantil, el trabajo con niños, lo que ha abierto la puerta para luego tener lo que hoy somos. Así es que somos una iglesia que cree en el trabajo infantil, que se proyecta a través del trabajo infantil, donde invertimos tiempo, invertimos esfuerzos y cada uno de ustedes son ese reflejo de esa intención".

Añadió que "cuando uno ha tenido contacto con otros hermanos de otras denominaciones, ellos hablan de que reconocen que uno de los fuertes de nuestra iglesia, de nuestra denominación, es el trabajo infantil, reconocen nuestro trabajo a lo largo del tiempo. He conocido gente mayor de otras denominaciones, donde me he llevado la sorpresa que conocen a hermanos antiguos y los conocieron también trabajando con niños en algunos sectores, en algunas poblaciones".

"Así es conocida la iglesia Asamblea de Dios Autónoma por este trabajo con los niños y esto se ha mantenido en el tiempo, se ha perpetuado y hemos cumplido ya 80 años y pensar que comenzó con este sentir de atender niños, de llevarlos a Cristo y a través de eso se abrieron estas puertas que hoy día nos permiten vernos, pasados los años, como una iglesia grande por ese comienzo, por esa obra, por ese sentir del Señor que puso en hermanos y hermanas, por ese mirar que tuvieron de los niños, proyectándose a través de ellos como iglesia y también como familias", agregó.

"Esta celebración tiene este tinte especial, porque todos los años intentamos terminar juntos, todos los años intentamos tener esta actividad, pero la guinda de esta celebración es de los años que estamos cumpliendo y la importancia de la obra infantil en estos 80 años. ¡Cuánta gente Dios ha usado para esta obra!, ¡cuánta gente ha pasado por la obra infantil! Desde no tener nada, desde tener pocos y escasos recursos a lo que hoy día podemos tener", sostuvo.

Boris García. Francisco Naranjo.

"Así es que al comenzar esta celebración, yo quisiera dar gracias al Señor haciendo una retrospectiva por todos aquellos que desde el día uno sirvieron en la obra infantil, por todos aquellos que pusieron su mano en el arado y trabajaron en estas tierras tan fértiles que son los niños. ¡Cuántos de nosotros somos el resultado de la obra infantil!", manifestó.

Luego invitó a los presentes a elevar una oración a Dios de gratitud, de adoración, y de alabanza por todos estos años de ver la gracia y misericordia de Dios en la obra infantil la que fue guiada por el presbítero Francisco Naranjo.

EL NEGATIVO MENSAJE DE JEREMÍAS

Enseguida, el pastor Paul Gustafsson entregó una meditación a los asistentes, afirmando que "como presbiterio honramos muchísimo el trabajo de ustedes. Yo no recuerdo si fui profesor, pero sí recuerdo que fui monitor de las Colonias, así es fue mi experiencia de San Sebastián y de Isla de Maipo".

"No sé si a ustedes les pasa, lo mismo que muchas veces a mí me sucede, de que como tenemos la vista corta y hacemos balances a fin de año encontramos que el domingo fue duro, que vinieron pocos hermanos, que hubo pocos niños, que no prestaban atención. Oigan, a las primeras profesoras de la Escuela Dominical de nuestra iglesia les pasaba lo mismo. Sí, lo que ha relatado la hermana Noemí (Gustafsson) es que los primeros años también había niños que no atendían. (…) Pero hubo dos niños que aceptaron al Señor, el año 39, y en abril de 1940 se bautizaron y esos dos llegaron a ser pastores de iglesias muy conocidas, Gilberto Arcos y Hernán Arcos, que son tíos de la hermana Katty Abarca, que está acá. Fueron los primeros niños de esa generación", recordó.

Paul Gustafsson.

"Les quiero comentar la experiencia de Jeremías. Ustedes saben que su ministerio fue horrible. Con ninguna de sus predicaciones la gente se convirtió, es más, todo lo que profetizó que iba a venir, vino, con toda la destrucción. Ustedes saben que se le conoce como el 'profeta llorón', porque, no pasaba nada. En Jeremías capítulo 20, versículo 7 dijo: 'Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste'. En los versículos 14 y 15 señala: 'Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito. Maldito el hombre que dio nuevas a mi padre, diciendo: Hijo varón te ha nacido, haciéndole alegrarse así mucho'", agregó.

Dijo que Jeremías "estaba superamargado, porque no veía resultados de su ministerio. Lo encontré supertriste, pero al parecer vio con la vista corta, sin resultados, sin ver algo positivo de lo suyo, pero la historia lo avaló. Fue uno de los profetas más fieles, de hecho su libro es uno de los más grandes y sí, lo que profetizó en el nombre de Dios se cumplió. Y no solamente se cumplió la devastación de Israel, de Jerusalén, de la ciudad y del templo, sino que hubo arrepentimiento. Sí, hubo arrepentimiento, tal vez no en su época, sino que 70 años después con Esdras, con Nehemías, hubo un tremendo mover espiritual. Claro, eso él no lo vio".

"Tú, como profesor o profesora, sabes cómo es tu obra infantil, cómo son tus niños, pero si miramos estos 80 años ha valido la pena. Mucha gente ha sido salva. Muchos líderes han sido producto de la Escuela Dominical. La mayoría de los pastores nacimos en la Escuela Dominical y cuántas veces nos ha pasado que nos hemos topado con gente mayor en la calle que han sido de la Asamblea, están en otra iglesia, tienen un liderazgo, tienen una linda familia y fueron producto de la Escuela Dominical. Vemos con la vista corta y no con la vista de Dios, todo lo que Él puede hacer a través de tu vida", subrayó.

"Quiero terminar diciendo que en el original hebreo no dice 'me sedujiste', sino que la palabra en hebreo es más fuerte: 'me obligaste', 'fuiste más fuerte que yo', pero Jeremías siguió adelante y así lo expresa en el versículo 9: 'Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude'", sostuvo.

Finalizó leyendo Jeremías 20:11: "Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada".

Así lucían las mesas durante la cena de los profesores de la Escuela Dominical.

Luego se pasó a la cena propiamente tal durante la cual se le hizo un reconocimiento a la hermana Antonia Cinzano, que ha sido una de las alumnas más antiguas de la Escuela Dominical y también ha sido profesora por muchos años.

Más adelante, hubo algunas actividades manuales desarrolladas para que todos los profesores pudieran recrearse durante los postres.

En el servicio a las mesas apoyaron Lucas, Juan Pablo, Josué e Ignacio, encabezados por el hermano Ricardo Méndez y en la parte cocina estuvieron las hermanas Anita, Cristina y Carmen.

Cocinaron para los profesores, de izquierda a derecha, las hermanas Carmen, Anita y Cristina.
Atendieron a los profesores, de izquierda a derecha, Juan Pablo Flores, Josué Muñoz, Ignacio Ojeda, Lucas Gustafsson y Ricardo Méndez.

DESDE 1941 LIGADA A LA ESCUELA DOMINICAL

Tiene 82 años y recibió un reconocimiento especial durante la cena los profesores de la Escuela Dominical. Su nombre es Antonia Cinzano y conversamos con ella para conocer detalles de los inicios de este estamento que ha cumplido 80 años de actividad en forma ininterrumpida. (Ver crónica sobre los 80 años de la Escuela Dominical).

-¿A qué edad comenzó en la Escuela Dominical?
-Como a los 5 años, en La Cisterna, porque ahora donde estoy yo se llama El Bosque, en calle Almirante Latorre, no tenía número, pero era una casa particular, donde la dueña era evangélica, también, y ella fue la que prestó la casa para que se reuniera la congregación y estuvieran ahí. Farías era su apellido.

-¿Cuál fue su profesora en esa época?
-Fue la hermana Noemí Gustafsson.

Hermana Antonia Cinzano.

-¿Qué recuerda de ella?
-Recuerdo muchas cosas, porque ellas nos enseñaba a bordar, a tejer, a hacer manualidades. Porque ella nos enseñaba, ella lo hacía en la Escuela Dominical, en la calle, porque no había lugar para estar dentro, porque era muy pequeño el lugar, entonces, ella nos sacaba para afuera y en la calle nos hacía clases.

-¿Cuántos niños había?
-Éramos como 10, más o menos.

-¿Todos eran de la misma edad?
-Todos éramos de la misma edad, porque era igual que ahora que los dividen, los chicos, los grandes…

-¿Y usted estaba con los chicos?
-Sí, tenía 5 años y yo vivía al lado del local.

-¿Hubo alguna enseñanza que le impactara entregada por la hermana Noemí?
-Me entregó muchas cosas, aprendí muchísimo con ella, cosas que hasta el día de hoy siempre recuerdo, siempre están en mi pensamiento todo lo que me enseñó.

-¿Qué otros niños recuerda de esa época?
-De esos niños no recuerdo mucho, pero estaban dentro de la congregación, porque eran hijos de los mismos hermanos que llegaban a las reuniones.

-¿Hasta cuándo usted estuvo en la Escuela Dominical?
-Estuve hasta bien grandecita, yo era muy chica y todo eso fue lo que fui aprendiendo.

Carol Gustafsson entrega un reconocimiento a la hermana Antonia Cinzano por los años en que ha estado en la Escuela Dominical, como alumna y profesora.

-¿Recuerda coritos de esa época?
-Sí, la que cantaban siempre, se llamaba…ay, se me fue…era un corito de un pajarito…

-¿La avecilla tan feliz?...
-Sí, esa…la avecilla…y eso se enseñaba…aparte de otros coros que,…pero la más que se cantaba era "La avecilla muy feliz canta preces al Señor…".

-¿En esa Escuela Dominical estaba solamente la hermana Noemí?
-No, también estaba la hermana Miriam Gustafsson que le hacía clases a otros niños. Yo participaba sólo con la hermana Noemí.

-¿Qué día se hacía la Escuela Dominical?
-Eran los días domingos como a las 3 o 4 de la tarde y como era en tiempo de no tanto calor, era casi en invierno, y cuando llovía se hacía adentro; cuando estaba el tiempo bueno se hacía afuera, en la calle.

-¿Se acuerda en qué año sería eso?
-Imagínese, quizás qué año sería.
(Nota de la Redacción: haciendo los cálculos de las fechas, nuestra hermana comenzó a asistir a la Escuela Dominical en 1941).

-¿Cuántos ha sido profesora de Escuela Dominical?
-No me pregunte por años, porque ha sido bastante tiempo. Fíjese que a mi nieto yo lo llevaba a la Escuela Dominical, pero eran chiquitos, y yo ya era profesora y todavía sigo haciendo clases en la congregación de El Bosque.

-¿Qué le diría a la hermana Noemí si pudiera estar frente a ella?
-Le diría que me dejó una buena enseñanza, estaría agradecida de ella, ella me enseñó valores que yo pude aprender. Tengo un recuerdo bonito.

 

 

Publicado el 09 de febrero de 2019.