Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

MISIONES, CHIGUAYANTE 2006: UNA MIRADA PERSONAL

por Ariel Araya Guzmán

Quiero agradecer a Dios que me permitió participar de las actividades de Misiones que se desarrollaron en Chiguayante, entre el 30 de enero y 4 de febrero.

Debo admitir que uno de mis grandes temores de participar en esta actividad radicaba en no saber si me habría de relacionar bien con el resto de los jóvenes. El tema de la aceptación y la integración no eran, para mí, un asunto menor.

Sin embargo, una vez que llegamos a la casa de la familia del pastor Sergio Leiva, compuesta por su esposa y sus tres hijos, nuestra delegación de Santiago (24 jóvenes) fue expuesta, a la cálida acogida con que nos recibieron, en torno a una buena mesa con una once-comida que incluía tesito y pan amasado. Luego de este grato recibimiento mis músculos se relajaron y me fue muchísimo más fácil la comunión y la integración en las distintas actividades. Por lo tanto, no puedo pasar a otro punto sin agradecer la hospitalidad con la que nos acogió la familia del pastor Leiva. Mis agradecimientos vayan hacia él, su esposa e hijos.

Agradezco también a Dios, porque en esta ocasión tuve la oportunidad de desarrollar actividades que nunca antes había realizado. El teatro y la sobre exposición, han sido siempre uno de mis grandes temores, pero en esta oportunidad me propuse, frente a mí mismo y frente al Señor, vencer esos temores de manera que me incorporé al grupo de teatro sin pensarlo dos veces, con el propósito de participar en los ensayos y decir que sí a todo lo que viniera. Si bien es cierto no soy un actor, ni "lo llevo en la sangre", me sentí muy satisfecho de haber sido un aporte al objetivo de las Misiones en esta área.

De manera sucinta y desde mi perspectiva particular, quiero exponer las actividades en las que pude participar en un día cualquiera. Éstas comenzaban a las 08:00 horas de la mañana con una agradable ducha para luego tomar un buen desayuno a las 09:00 horas. Posteriormente, nos juntábamos todos en el Liceo de Chiguayante (lugar en que se realizaba la mayoría de las actividades), donde participábamos de una reunión de alabanza, oración y adoración a nuestro Señor Jesucristo, y así alistarnos para las actividades que nos deparaba el día.

En mi caso, me correspondió integrar el grupo de teatro, el que preparaba la obra de teatro que sería presentada esa noche. Esta actividad, que incluía ensayos y preparación de escenografía nos tomaba toda la mañana y parte de la tarde.

Simultáneamente, mientras se ensayaban las obras de teatro, la comisión de "escuela dominical" (desconozco su nombre oficial) aprovechaba parte de la mañana para invitar a niños por medio de batucadas con gran jolgorio y algazara, llegando a reunir alrededor de 70 niños al interior del colegio donde se realizaban las actividades.

Y así, sin darnos cuenta, eran las 13:30 horas, tiempo en que correspondía el delicioso almuerzo. No puedo dejar de comentar la amabilidad y acogida con que nos atendieron las hermanas que nos preparaban mencionados manjares. Desgraciadamente, mi memoria es frágil y no puedo recordar en este momento el nombre de todas ellas, como para estampar en la memoria, por medio de este comentario, el espíritu servicial con que atendían dichas hermanas.

Posteriormente, entre las 15:00 y las 18:00 horas correspondía que todos los asistentes participáramos de la repartición de tratados casa por casa, extendiendo una invitación a la comunidad del sector para las reuniones que se estaban celebrando en el mencionado recinto todas las tardes.

Debo agregar además, que en los últimos días de Misiones, la estrategia de evangelización cambió radicalmente. En ese período, se propuso que los jóvenes realizaran una pequeña encuesta de carácter religioso, mecanismo por el cual, finalmente se presentaba el plan de salvación a todas aquellas personas que contestaran dicha encuesta. Si bien esta estrategia es válida, es bastante más agresiva que la anterior y permitió que alrededor de 65 personas, a lo largo de toda la semana de Misiones, aceptaran al Señor Jesucristo en su corazón.

Posteriormente, venía la once-comida, para luego dejar un tiempo en el cual aprovechábamos de preparar la escenografía y realizar los últimos ensayos en teatro para la reunión de la tarde. Es dable mencionar, que algunos integrantes del grupo de teatro, sacrificaban su tiempo de cena, para continuar con los ensayos y los preparativos de la presentación, preocupándose de alcanzar excelencia en esta actividad, actitud que considero muy valiosa en la formación cristiana.

Se debe agregar además, que el grupo de sonidistas y músicos que formaban parte de cada una de las presentaciones, desarrollaban un rol muy importante, ya que la mayoría de las reuniones se realizaban al aire libre, de manera que el audio debía funcionar correctamente para que todos los asistentes recibieran el mensaje que se entregaba en cada impacto.

Finalizada la reunión en el patio del colegio, alrededor de las 22:00 horas, todos ayudábamos a transportar los instrumentos y equipos a la casa que nos hospedaba para dejarlos a buen resguardo. Esta tarea debía ser realizada rápidamente de tal forma de dejar tiempo para asistir a una plazoleta cercana al vecindario, la que habitualmente alberga a jóvenes de distintas edades, donde era expuesto un pequeño "sketch" para dar lugar a la exposición de la Palabra de Dios y posterior llamamiento evangelístico, el que era protagonizado por alguno de los jóvenes de nuestra delegación.

De esta manera retornábamos a casa alrededor de las 23:30 horas, muy agotados pero con el espíritu muy vigoroso. Tomábamos una tasa de té caliente con el deseo de descansar y renovar nuevas fuerzas para continuar la tarea en la jornada del día siguiente…

Finalmente, debo agradecer a Dios, a los encargados y los jóvenes que integraron las Misiones del verano 2006 en Chiguayante, por la oportunidad que me dieron de participar en esta actividad que me bendijo muchísimo. No sólo porque pude liberarme de algunos de mis grandes temores, sino que también porque estreché lazos de amistad con jóvenes que no había tenido la oportunidad de relacionarme. Lazos que espero cultivar con el paso del tiempo.

"…y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres"
San Juan 8:32

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